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    Harina de Soja para Caballos

    ArtículoCómo - Alimentaciónmiércoles 26 enero 2011
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    La harina de soja es la principal y más importante fuente de proteína de origen vegetal. De hecho, su precio marca el patrón de precios de todos los productos proteicos que se utilizan en alimentación animal. Su importancia, y de ahí que sea tomada como patrón de precios, no es sólo por su riqueza en proteína, que la tiene, sino por que además esa proteína está constituida por una gran riqueza en aminoácidos esenciales (lisina, metiotina, treonina y triptófano) y sobre todo la lisina que es fundamental en el metabolismo no sólo proteico sino energético.

    El proceso industrial es que, el haba de soja, con un contenido en proteína entre el 30 al 36%, es tostada para eliminar unas sustancias antidigestivas, y después ser molida. A esta harina de soja tostada y molida se le llama soja Full Fat (con toda la grasa). La soja es una proteoginosa que además de proteína tiene una gran riqueza en aceites (entre el 20 al 22%) de una gran calidad, de ahí también su importancia alimentaria. Esta harina proveniente del haba tostada y molturada se le somete a un proceso de extracción del aceite que la convierte en una harina con un 44 al 48% de proteína y un nivel de aceite inferior a 0,5, a estas harinas también se les llama turtós de soja y son las más generalizadas en su uso en la alimentación animal.

    La soja aporta gran parte de los amonoácidos que necesita el caballo tanto en sus principales fases de crecimiento (hasta el año y medio de vida), durante el proceso de lactación en las yeguas y en la actividad deportiva en sus distintas modalidades. A nivel práctico, sólo hay un producto de uso común cuyo proteinograma (niveles de aminoácidos esenciales) es similar a la de la soja, aunque en menor cantidas y es el heno de alfalfa, si bien necesitaríamos 0,6 kg de harina de soja del 44% para suistituir a 2 kg de un buen heno de alfafa. La combinación con cereales no debe sobrepasar estos niveles de aportes diarios junto con 2, 3, 4 kg de cereal dependiendo de las fases antes mencionadas. Su riqueza en estos aminoácidos provoca una mayor actividad de la flora digestiva por lo tanto, hay una mejor digestibilidad y aprovechamiento de los alimentos y sobre todo de la porción de fibra aportada por los henos y pajas.

    El inconveniente es que al ser un producto muy proteíco su dosificación debe de estar muy bien controlada, pies un exceso puntual de sobredosificación (más de 1 kg.) de forma brusca, sin haber estado ingiriendo con anterioridad cantidad alguna de soja en la dieta, puede provocar problemas digestivos a nivel de diarrea o incluso episodios de laminitis y/o infosuras. En ocasiones la industria alimentaria busca otras fuentes de proteínas más baratas para reducir sus costes en las formulaciones, sin tener en cuenta los valores de sus aminoácidos esenciales, y después se traduce que en el campo ves auténticas deficiencias de tipo proteico pero que en realidad son deficiencias de aminoácidos esenciales.

     

     

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