Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades

    Historia del Hipódromo de la Zarzuela

    ArtículoHistoria - Carrerasmiércoles 18 mayo 2011
    Compartir:

    Antes de la apertura del Hipódromo de La Zarzuela, el principal referente para los aficionados al turf en nuestro país, las carreras de caballos en Madrid habían cumplido ya un siglo de historia. La primera carrera de la que hablan las crónicas tuvo lugar en la Alameda de Osuna en 1835. Los Duques de Osuna, muy aficionados a los caballos, tenían una importante finca con una gran yeguada. Por ello, se puede hablar del Duque de Osuna como el padre del turf español. De aquellos años también existen crónicas de carreras celebradas en el Paseo de las Delicias y en la Casa de Campo.

    En 1841, el Duque de Fernán Núñez trajo a España a Pagnotte, el primer semental pura sangre inglés, que dio cuatro ganadores del Gran Premio Nacional, posteriormente Gran Premio de Madrid.

    Pagoda gana en 1843 la primera carrera de caballos organizada por la Sociedad de Fomento de la Cría Caballar de España (SFCCE) en la llamada finca de la Casa Blanca, en lo que podría catalogarse como primer hipódromo de Madrid. Las pistas de carreras no tenían tribunas, el público era muy escaso, principalmente de la aristocracia, y acudía a ver estas pruebas montando sus propios caballos. Durante esta época la mayoría de las carreras eran dedicadas a gentleman riders o jockeys militares.

    En 1845 se disputaron carreras en el nuevo hipódromo de la Casa de Campo. Pero aún sin una seria reglamentación y con un programa de carreras minúsculo, sin existir un calendario de pruebas destinado a mejorar la raza de los ejemplares. Las carreras eran además un espectáculo muy minoritario durante el siglo XIX y primeros del XX.

    En 1867 fue aprobado el código de carreras francés como propio para mejorarlo en 1876 con algunos artículos del Jockey Club inglés.

    El 31 de enero de 1878, aunque sin las obras totalmente terminadas, y coincidiendo con los esponsales de Alfonso XII con María de las Mercedes de Orleáns y Borbón se inaugura el Hipódromo de La Castellana. La pista tenía una cuerda de 1.400 metros y en ella se disputó el primer Gran Premio de Madrid en el año 1881, prueba reservada para caballos de tres años y sobre la distancia de 2.500 metros. Esta carrera, que tenía las condiciones de la que luego sería el Gran Premio Nacional y posteriormente la Copa de Su Majestad el Rey, fue ganada por la yegua Sirena.

    Un año muy importante para el desarrollo más formal de nuestras carreras de caballos fue 1883, en el que, dependiente de la Dirección General de Agricultura Industria y Comercio, se crea la Comisión del Registro Matrícula de Caballos de Pura Sangre o Stud Book español.

    En 1919 se inaugura en terrenos de la Casa Real el hipódromo de Aranjuez (Legamarejo) donde se compitió hasta 1934. Este mismo año se disputó por primera vez lo que hasta hora se ha conocido como Gran Premio de Madrid, es decir la primera de las carreras intergeneracionales que se disputaban en España. Eran años en los que los colores de Cimera y del Duque de Toledo triunfaban en las pistas españolas.

    En enero de 1933 se produce una orden de caducidad de la concesión para utilizar los terrenos del hipódromo de La Castellana, ya que estaba situado una de las vías de expansión de Madrid y en esos terrenos se había proyectado construir los Nuevos Ministerios. El hipódromo de La Castellana cierra y el de Legamarejo en Aranjuez se ve forzado así a reabrir sus puertas. En 1933 el Gran Premio de Madrid se disputa en Aranjuez y en 1934 y 1935 en San Sebastián.

    En el verano de 1934 se dio el visto bueno para la construcción del Hipódromo de La Zarzuela. Las obras comienzan en 1935 pero quedan paralizadas en julio de 1936 por la Guerra Civil. Tras la contienda, el hipódromo no era más que un montón de ruinas ya que se encontraba en pleno frente de Madrid. En 1940, se realizan las primeras obras de reconstrucción que finalizan en mayo de 1941, fecha en la que se inaugura el recinto. Durante la primera década de vida, La Zarzuela cuenta sólo con las instalaciones indispensables para que se pudieran celebrar carreras, con un mínimo de servicios.

    El Hipódromo de La Zarzuela abrió por primera vez sus puertas en mayo de 1941, sustituyendo al antiguo hipódromo de La Castellana ubicado en lo que hoy son Los Nuevos Ministerios. Tras varios debates se decidió construir el nuevo hipódromo en los terrenos del monte de El Pardo. Para los primeros años de carreras, hubo que importar productos extranjeros, ya que la guerra había mermado la cabaña caballar.

    Finales de los cincuenta y principios de los sesenta son años de prosperidad económica en España que repercuten directamente en la calidad de las carreras, en las apuestas, en los premios repartidos, en la afluencia de público al recinto y en el número de caballos en entrenamiento.

    En la década de los 70, las carreras en Madrid viven una época de esplendor: cajones de salida, pista de steeple-chase; totalizador de apuestas, control antidopaje

    En el año 82 se crea la Agrupación de Propietarios y se pone en funcionamiento la Quiniela Hípica (QH), que representa la primera apuesta nacional en la historia de las carreras de caballos en España. Las buenas recaudaciones, junto con la difusión de las carreras a través de Televisión Española, hacen crecer el sector y el número de propietarios aumenta paulatinamente hasta alcanzar la cifra récord de 1.000 caballos en entrenamiento en 1988. En 1988 se inauguran las temporadas veraniegas de carreras nocturnas. Sin embargo, el período de decadencia no tarda en llegar y 1991 es el último año de vida de la QH, que apenas logra superar los 510 millones de pesetas.

    En 1992, Patrimonio Nacional cede la concesión del Hipódromo de La Zarzuela a la empresa Hipódromo de Madrid, S.A., que en noviembre de 1996, se celebra la última carrera de caballos en el recinto y tras varios intentos de reanudarlas en la temporada de primavera de 1997, la empresa se declara en suspensión de pagos.

    Tras dos concursos de concesión convocados por Patrimonio Nacional no se logra adjudicar el Hipódromo a ningún grupo privado. Finalmente el 30 de septiembre de 2003, Patrimonio Nacional e Hipódromo de La Zarzuela, S. A. firmaron un acuerdo que da cobertura a la explotación integral de la finca durante los próximos 25 años.

    La Zarzuela ha sido también un hipódromo de referencia dentro del turf internacional.

     

    Extraído de www.hipodromodelazarzuela.es

    Artículos
    Suscríbete al boletín