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    Qué nombre poner a un caballo de carreras

    ArtículoHistoria - Carrerasviernes 04 enero 2013
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    Hoof HeartedWhykickamoocow son nombres de caballos aunque puedan parecer tremendamente complicados o ridículos a simple vista. Y es que, en ocasiones, el mundo de las carreras nos sorprende con los más absurdos nombres de caballos.

    Sin embargo, lo que puede que desconozca una buena parte de la audiencia de Ventadecaballos es que los nombres con los que son bautizados los purasangres están sujetos a regulaciones internacionales, y el lobby de los apostadores sigue a rajatabla esta nominación con la intención de prolongar el legado del caballo.

    Cornelius Lysaght, habitual comentarista británico de las carreras nos da la pista: “Si te das cuenta, en las grandes carreras no hay muchos caballos que ganen sin un buen nombre”, y añade “Frankel era un nombre agradable. Era muy distintivo, fuerte y fácil de pronunciar, incluso el micrófono lo aplaudía".

    Sin embargo, en este ejemplo concreto, su entrenador, Henry Cecil decidió rendir un homenaje al fallecido entrenador Bobby Frankel, otorgando al equino la excepción que confirma la regla.

    La extravagancia en los nombres es, por una parte, una manera de romper con los convencionalismos tan asociados a aspectos sociales y culturales, especialmente en la tradición británica. Por otro lado, hay que tener en cuenta que ningún purasangre profesional puede tener el mismo nombre que otro. Lo cual incluye nombres que aunque puedan escribirse de manera diferente, fonéticamente suenen igual.

    Por otro lado, los nombres no pueden tener más de 18 letras con un límite de siete sílabas. Este nombre quda protegido por un periodo de 20 años, que puede llegar hasta los 35 cuando el caballo que se retira de los hipódromos pasa a convertirse en semental.

    En otro orden, existe algo así como una lista sagrada de nombres que pertenecieron a caballos considerados únicos y existosos. Estos nombres no pueden ser usados de nuevo nunca.

    Las Federación Internacional de Carreras de Caballos controla el listado de los eternamente protegidos, que incluye al propio Frankel así como a otros grandes de las carreras como Phar Lap y Seabiscuit.

    Sin embargo, muchos profesionales han aprovechado un vacío en las normas que permite la posibilidad de que caballos de diferentes países compartan el mismo nombre, con el único requisito de incluyan el prefijo de la nación al final.

    Nombrar un caballo como una persona conocida o incluso con el nombre comercial de una empresa o marca requiere pedir permiso antes. A la ex primera ministra británica Margaret Thatcher le llegó una petición para nombrar un caballo como el psicoanalista Sigmund Freud, pero la política rechazó la propuesta, de modo que el caballo acabó siendo bautizado como Weareagrandmother.

    Por supuesto, los nombres que son considerados ofensivos, con connotaciones soeces o que pertenecen a organizaciones terroristas también son rechazados.

    Algo que puede parecer un problema menor puede encontrarse con dificultades debido a las diferencias culturales. En Gran Bretaña, por lo general, la gente se sentiría halagada de que un caballo lleve su nombre, pero en Francia seguramente lo vean como un insulto.

    Pero las modas también llegan a los hipódromos y en la actualidad la tendencia es a poner nombres compuestos por palabras cortas. En el caso de la Reina de Inglaterra, suele nombrar a sus caballos con términos sensatos y sonoramente bien construidos como Sea Shanty.

     

     

     

    Fuente: cnn.com

     

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