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    Subzero, el caballo que enamora en Australia

    ArtículoHistoria - Carreraslunes 17 marzo 2014
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    Subzero, o Subbie, como es conocido cariñosamente, ganó la Copa Melbourne en 1992 y desde entonces es toda una estrella en el continente australiano.

    De hecho, su fama es tal en aquel país, que ha llegado a ser montado por la cantante pop Kylie Minogue, el actor Hugh Jackman realizó un show de cabaret con el caballo en un casino y su vida fue salvada por un Primer Ministro australiano.

    Fue el quinto caballo de capa torda en ganar una de las carreras de caballos más prestigiosas y el primero en hacerlo desde la Segunda Guerra Mundial, por lo que se convirtió en una celebridad casi de inmediato.

    Pero su estatus de personaje famoso se ha consolidado tras su retirada de las pistas, en parte por sus numerosas apariciones públicas, tanto en programas de televisión como eventos escolares y obras benéficas. En todas sus actividades ha ganado una cifra estimada en 10.4 millones de dólares (unos siete millones y medio de euros) durante las últimas dos décadas.

    A excepción de Black Caviar, pocos caballos han conseguido un gran reconocimiento. Subzero es uno de ellos.

    Lleva retirado ya 21 años, y ha pertenecido al dueño de la carrera de la Copa Melbourne, Graham Salisbury. "La gente ama al animal porque es gris y eso es obviamente una rareza, además está su victoria en la Copa Melbourne, pero luego también debemos ver que es todo un personaje encantador".

    "Básicamente es el compañero de todos, un caballo para la gente. Es un héroe absoluto en Australia".Aunque no siempre fue así. Ironías de la vida, este ejempar solía ser inquieto, pero Salisbury pasó un año junto al ejemplar para ganarse su confianza y hacerlo sentir más cómodo con el público.

    Ese aprendizaje conllevaba prácticas tales como que Subbie fuera vendado de los ojos y Salisbury, cargado con una cubeta de zanahorias, lo llamaba para que acudiera hacia él.

    La confianza fue así rápidamente construida y su dueño admite que lo sigue a todos lados, no importa lo rara o insólita que sea la situación. Y las ha habido, desde un ascensor en el prestigioso Casino Crown hasta un avión.

    El caballo es tan tranquilo cuando está acompañado por Salisbury que incluso se lo lleva a comidas familiares. "Subzero tiene su propio cuadra de más de doce metros cuadrados y cuando hacemos una barbacoa, puede venir, come lechuga y zanahorias, quizás a veces se bebe una cerveza"..

    "Es todo un personaje. Tú le preguntas algo y te contesta asintiendo con la cabeza. Si hay un asiento, incluso se sentará y mantendrá una conversación contigo".

    Es fácil pensar Salisbury habría tenido que desembolsar una apabullante cantidad de dinero a la hora de convertirse en el propietario de Subzero, pero en realidad todo lo que costó fue un simbólico dólar australiano.

    A Salisbury le fue prometido el caballo por esa cantidad antes de la victoria en la Copa Melbourne, y, tras el triunfo del caballo en esa carrera, a Salisbury le preocupó que el trato no siguiera adelante. "Recuerdo que cuando ganó pensé: 'Jesús, no lo voy a obtener ahora'", comenta.

    "Pero me dijeron que tenía una mejor oportunidad que antes, ya que la desventaja sería mucho para él. Creo que siempre supe que todo iría bien porque Lee Freedman, su entrenador, me prometió ese precio y siempre mantuvo su palabra".

    "Hay quienes han tratado de comprarlo desde entonces, en particular dos jeques árabes hicieron ofertas por separado para comprar a Subzero mientras el caballo estaba de viaje en los Emiratos Árabes Unidos para participar con la carrera de caballos de la Copa Mundial de Dubai".

    Salisbury recuerda: "Este hombre se acercó a mí y me dijo: 'Aquí, en este momento, te lo cambióo por un Mercedes nuevo'. Le dije que no y el hombre me dijo: 'No hablo de un Mercedes pequeño, hablo de uno grande', pero le expliqué que el animal no estaba en venta".

    "Y luego otro hombre trató de comprarlo por 100,000 dólares. Le expliqué que no lo vendería por ninguna cantidad. El caballo es un muy buen compañero, sería como venderle a mi hija".

    Aunque no está en venta, no han faltado ocasiones en las que Salisbury ha temido perder al caballo. Y no por dinero ya que Subbie ha tenido algunos achaques ocasionales.

    Solo pensar en la posibilidad de perder a su caballo hace que Salisbury derrame alguna lágrima. "Perdón, me pongo muy emocional al pensar en eso", dice con voz entrecortada, "solo espero que me vaya antes que él".

    Los problemas más serios para Subzero ocurrieron en 2009 cuando una artritis crónica afectó sus huesos. Si bien se logró aliviar el problema con un medicamento y una nueva dieta, hubo ciertos contratiempos a la hora de adquirir la medicina pues debía ser introducida en territorio australiano acompañada de una documentación especial.

    Ante la falta de documentación y como la medicación no podía entrar en el país, la condición del caballo deterioró y entonces se habló de eutanasia.

    Esto provocó una protesta pública e incluso la intervención del Primer Ministro de Australia, Kevin Rudd. "Fue entonces cuando conocí al procurador Rob Hulls y le mencioné el caso", dice Salisbury. "El permiso que necesitaba apareció de repente. Cuando se lo agradecí, me comentó que fue el Primer Ministro quien tomó cartas en el asunto y lo resolvió".

    Con Subzero recuperado regresaron de nuevo los viejos y buenos tiempos. Vuelven las visitas a los niños en el colegio, e incluso visitas a niños enfermos en el hospital que se alegran cuando lo ven. "Subzero ha estado presente en la vida de muchas personas".

    Algunas de las personas más conocidas de Australia se enamoran de él tras conocerlo en persona. "Recuerdo haber colaborado en una obra benéfica con Jackman", rememora Salisbury.  "Me preguntó: '¿voy a estar muy cerca del caballo?', y yo le dije "será mucho mejor que los caballos que tuviste que montar en la película Australia".

    "Jackman es una gran, gran estrella, pero incluso él tuvo que admitir que la gente tomaba más fotos de Subbie que de él".

    "Lo mismo sucedió con Kylie. Ella estuvo con él en la Copa Adelaida hace algunos años. La cantante no era la estrella mundial que es ahora, pero era muy reconocida en Australia. Comentó que no estaba acostumbrada a ser eclipsada por un caballo".

    "No he tenido ningún problema, desde ver como una familia de cuatro lo monta hasta subirse en un avión o ser acariciado por los niños en un hospital, él lo ha hecho todo", añade Salisbury.

     

     

    Fuente e imagen: mexico.cnn.com - Getty Images 28/11

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