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    Vote for Lust - El peor caballo de carreras de Australia

    ArtículoHistoria - Carrerasdomingo 19 enero 2014
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    Casi al mismo tiempo que la yegua Black Caviar, la más célebre de Astralia, con 25 victorias en 25 carreras, se retiraba de las pistas, también lo hacía otro caballo cuyo currículum ha pasado por los hipódromos sin pena ni gloria: Vote for Lust .

    Con 10 años de edad, este cuadrúpedo es "realmente malo", según comenta su propio dueño y entrenador, John Castleman, quien añade que el caballo "simplemente no corre rápido". Desde luego, el caballo no correrá más tras la que fue su carrera número 90, y no habiendo obtenido ni una sola victoria en ninguna de ellas.

    A pesar de la falta de ritmo y garbo en la pista, este equino tiene un nutrido grupo de seguidores en Australia y cuenta con perfil en las redes sociales de Facebook y Twitter.

    El caballo cuenta con el dudoso honor de ser el peor de las carreras en Australia y tiene como predecesor más cercano a Jordi, que disputó 67 competiciones sin ganar ni una. Sin embargo, no es éste el único caballo que rivaliza con Vote for Lust por el título de “peor caballo de carreras”. El británico Quixall Crossett, fue el primer purasangre que perdió 100 carreras en Gran Bretaña en el año 2000. También el estadounidense, Zippy Chippy, con otro centenar de carreras sin victoria, llegó  incluso a perder una carrera contra un jugador de beisbol de las ligas menores. Aunque Castleman, propietario de Vote for Lust, no cree que pueda haber peor caballo que el suyo en el planeta.

    A pesar de este historial en las pistas, lo curioso es que Castleman reconoce haber recibido cientos de ofertas de potenciales compradores potenciales tras el anuncio de la retirada del caballo. De todos modos, para Castleman la familia tiene prioridad y regaló a Vote for Lust a su nieta de 14 años para que pueda montarlo a una velocidad más que prudente y de la que el equino hizo gala en las pistas.

    Recordando algunas hazañas ilustres, su dueño comenta cuando durante la Copa Melbourne corrió en dos ocasiones contra otro caballo y en cada una llegó a la meta en un distante segundo lugar. De hecho, su última oportunidad real de lograr la victoria fue durante la carrera Horsham Maiden, en junio de 2009, una carrera hecha específicamente para los caballos que nunca han ganado. Como era de esperar, Vote for Lust no estuvo entre los vencedores.

    Ni siquiera el jinete Glenn Boss (tres veces ganador de la Copa Melbourne) pudo lograr algo con el desafortunado caballo en una única carrera. La empresa de apuestas Betfair patrocinaba al caballo y trajo a Boss para que lo montara en su carrera 87 durante un evento de relaciones públicas. "Hubo un momento en el que pensé: 'Aquí vamos', pero eso duró los primeros cien metros y luego pasó a su medio galope habitual", comenta el propio Boss, quien atribuye la falta de competitividad de Vote for Lust a su afabilidad. "Le gustan las carreras, pero es sociable y quiere quedarse en la manada con sus amigos. Me imagino que si pudiera pedir una cerveza y un sándwich, lo haría".

    Al jockey le preguntaron si creía que el caballo podría lograr una victoria en el ocaso de su carrera. Su primera reacción fue un "Nunca digas nunca", aunque Castleman soltó una carcajada y añadió rotundamente: "Nunca".

    No obstante, es un caballo enormemente querido en su entorno pues su propietario expresa cierto orgullo paternal al hablar de lo malo era Vote for Lust. "Si hubiera ganado no habría servido de nada, ¿o sí?. De cualquier forma, no era su destino".

    A los australianos les fascina este caballo por su capacidad de lucha y esfuerzo ya que hay que reconocer que hubo ocasiones en las que Vote for Lust mostró un destello de talento, generalmente cuando las condiciones atmosféricas eran adversas. "Hubo un par de ocasiones al principio de su carrera, llovía a raudales y simplemente siguió adelante. Pensé que tal vez lo lograría. Como no fue así, creo que supe que nunca lo haría".

    Llegados a este punto cabe preguntarse que si tan malo era el caballo para correr, ¿por qué su propietario lo seguía inscribiendo en las carreras? "Bueno, los caballos no se pagan solos", aclara Castleman. "De cualquier forma podría ganar algo de dinero para pagar su alimento y manutención".

    Vote for Lust ha sido siempre, a pesar de su incapacidad en las pistas, enormemente reconocido fuera de ellas. "Era bueno tenerlo cerca, era amigo de todos. Al ser sumamente tranquilo, lo llevábamos para que acompañara a otros caballos. Un caballo muy noble, con un increíble efecto tranquilizador en otros caballos más nerviosos. Siempre ha hecho todo lo que le pidieras, excepto correr rápido", aclara su propietario. "Cuando domábamos a los caballos, lo atábamos a un lado y simplemente calmaba a todos. Es un tipo genialmente bueno. Para nosotros es oro molido".

    Además, y aunque pueda parecer contradictorio, en las carreras, Vote for Lust atraía a más público que los caballos más veloces y que cosechaban el éxito. "Tiene un buen séquito, por eso no hay que preocuparse", aclara Castleman. "Todos querían tomarse una foto con él. Es una locura pensar que alguien lo pusiera en internet y terminara con cientos de seguidores".

    "En cuanto se retiró, siete estaciones de radio llamaron para pedir entrevistas y la gente llamaba para preguntar si estaba a la venta. Es muy querido, aunque tristemente no por las razones correctas". Y, de hecho, Vote for Lust seguiría corriendo si no fuera por un absceso en su pata. Castleman confiaba con que pudiera participar en, al menos, unas 100 carreras y luego planeaba organizar una especie de fiesta. Al final, no ocurrió de esta manera.

    Castleman está seguro de que si hubiera competido con Black Caviar, definitivamente habría sido una carrera de un solo caballo. "La sugerencia de desafiar a Black Caviar si surgió", dijo Castleman. "Esa habría sido la madre de todas las malas combinaciones".

    A las pocas semanas de haber regalado el caballo a su nieta, el dueño de Vote for Lust reconoce que ya lo echa de menos. Pero hay probabilidades de que alguien más siga sus pasos. En el establo de Castleman hay un medio hermano y una media hermana.

    El macho se llama He Ain't My Brother (no es mi hermano) para desligarlo de su genealogía equina. A pesar de esto, los genes son los genes y, en las pocas carreras en las que ha participado hasta ahora, no ha probado el sabor de la victoria.

     

     

    Fuente e imagen: cnn.com 

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