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    Las necesidades de una yegua preñada

    ArtículoCómo - Cuidadosmartes 09 diciembre 2014
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    Alimentación

    Una yegua en sus primeros ocho meses de gestación tiene unos requisitos nutritivos muy similares a los de cualquier caballo maduro en trabajo ligero. El potro en desarrollo suele ganar aproximadamente un kilo por día, así que con un buen forraje y algo de pienso, normalmente mantendrá su peso.

    Cuando la yegua entra en el último trimestre de gestación el potro crece más rápido, de modo que hay que aumentar el nivel proteínico, la energía, las vitaminas y minerales. El forraje, aunque incluya alfalfa, no es suficiente para mantener el peso de la yegua y también el desarrollo del feto. Así que no es suficiente que la yegua esté en un peso adecuado, hay que asegurar que reciba el nivel proteínico, y vitamínico apropiado y equilibrado.  

    Así pues, una yegua en el inicio de la gestación requerirá heno (o hierba en prado) en un porcentaje de algo más de la mitad del total de su dieta acompañado con pienso ligero. Y una yegua que se encuentra en el último trimestre de gestación seguirá requiriendo el heno o hierba pero será necesario acompañarlo de uno o dos kilos de alfalfa para proteger sus niveles de proteínas y reforzar el calcio.

     

    Otros Cuidados

    La práctica de un trote suave con un jinete de poco peso no dañará ni tampoco al feto durante los primeros meses. Es importante no someterla nunca a un exceso de ejercicio, ni permitir que sude o que se sofoque por efectuar trabajos rápidos o subir colinas empinadas. Los saltos no son aconsejables y cualquier tipo de monta debe abandonarse al comienzo del séptimo mes.

    El período de gestación es de once meses, aunque varía, ya que una yegua puede dar a luz un potro sano a los 10 o a los 12 meses. Las hembras suelen nacer antes que los machos, pero no siempre es así. Tras el décimo mes, es aconsejable manipular y dar masaje a las ubres y sus zonas adyacentes de las yeguas que se encuentren en su primera preñez, para evitar irritaciones cuando el potro roce con el hocico estas zonas en busca de alimento.

    Posteriormente, las ubres comienzan a desarrollarse y los pezones quedan claramente definidos. A medida que se aproxima el momento del parto, éstas se agrandan y sufren gran hinchazón, aparecen glóbulos de cera en los extremos del pezón. Durante esta fase debe observarse con atención a la yegua, pues el parto suele producirse durante las 24 horas siguientes. Al caer los glóbulos de cera aparece leche y cuando los músculos de los miembros ceden hacia uno de los lados, el parto es inminente. En cuanto ocurra la distensión de la vulva, significa que pronto comenzará el alumbramiento.

     

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