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    Las 'Luminarias' de San Bartolomé de Pinares

    ArtículoHistoria - Fiestas y Tradicionesmiércoles 18 enero 2012
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    La localidad de San Bartolomé de Pinares en Ávila festeja cada año a San Antonio Abad mediante una celebración centenaria que incluye la purificación de los caballos por el fuego en la tradicionales ‘Luminarias’.

    Cuentan que el origen proviene de una epidemia que hace siglos acabó con buena parte de los caballos, burros, yeguas y mulos de la comarca, siendo en aquella época una herramienta fundamental en el campo y en el transporte.

    Los vecinos rogaron a San Antonio por el fin de la epidemia y la protección del ganado equino. Decidieron entonces ahumar una imagen del santo en la hoguera como símbolo de purificación. Y desde entonces, hasta hoy en día, fuego, caballos y purificación forman todo parte de la tradición.

    Año tras año pueden llegar a congregarse hasta 6.000 personas, que se suman a los 600 habitantes habituales de la localidad.

    Las ‘Luminarias’ dan inicio el lunes 16 de enero a las 21 horas, cuando los jinetes y sus caballos se concentran en la plaza del Ayuntamiento, mientras resuenan las campanas. Comienza de esta manera un recorrido por las 20-30 hogueras prendidas por todo el pueblo. La procesión de jinetes y monturas está guiada por el Mayordomo y acompañados por tambores y gaitas.

    Los caballos deben atravesar el fuego para cumplir con el simbolismo de la purificación y lo hacen bajo la supervisión de un veterinario. Pero la parada más importante del recorrido se produce en la casa parroquial donde el cura de San Bartolomé bendice uno a uno los caballos que participan en la procesión. Tras la bendición, se reparte vino, galletas y bollos entre los jinetes y se prosigue con el recorrido hasta que éste termina, cuando vienen las parrilladas hasta altas horas de la madrugada del Día de San Antón.

    El día siguiente, 17 de enero, los jinetes engalanan sus caballos y esperan al Mayordomo para de nuevo dar la vuelta al pueblo. Durante el itinerario, es el Mayordomo el encargado de recoger los donativos que los asistentes le entregan y que hace años adquirían forma de patas o jamones de cerdo pero que ahora se reduce a monedas o billetes. La recaudación va destinada a los premios de las carreras de cintas y también a sufragar los gastos de la fiesta.

    Finalmente, es el santo, San Antonio, el que es sacado en procesión y ahumado en una hoguera para cumplir con la tradición.

    No obstante, el trabajo previo comineza con varios días de antelación, cuando los vecinos de San Bartolomé reúnen escobas y piornos de los pinares cercanos, que son usados para arder en las hogueras que instaladas or todo el pueblo. Durante la celebración, los fuegos se avivan con el agua, consiguiendo así el humo purificador de las Luminarias.

     

    Vídeo de las Luminarias de San Bartolomé de Pinares


     

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