Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    Alberto Honrubia - Jinete exolímpico y profesor de equitación

    ArtículoHistoria - Jinetesmartes 13 mayo 2014
    Compartir:

    El jinete Alberto Honrubia (Avilés, 1964) mantuvo con su caballo 'Kaoua' un vínculo especial ya que el avilesino compró al equino cuando tenía tres años.

    Esa relación dio numerosos triunfos, alegrías y recuerdos inolvidables. El más importante, el recorrido que el binomio realizó en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. Alberto y 'Kaoua' vivieron una gran experiencia en aquella cita ya que ofrecieron el primer recorrido de la historia de la hípica española sin cometer ninguna falta. «Miro atrás y son todo buenos recuerdos. La villa olímpica, las instalaciones, los compañeros...», rememora Honrubia.

    Honrubia se inició en la disciplina ecuestre con trece años y, en la actualidad, con cincuenta, sigue ligado a él. «Ahora me toca enseñar todo lo que aprendí y lo que viví como jinete, que ha sido mucho», asevera.

    Alberto vive en Madrid desde 2011 y ejerce de profesor en la Escuela Española de Equitación de Somoaguas. En cierta forma. el jinete se ve reflejado en sus alumnos, especialmente por la ilusión y motivación que éstos transmiten. La misma que desprendía él cuando iba al Club Hípico Astur, en Gijón.

    «Recuerdo que tenía muchos amigos en el Chas. Ellos fueron los que me animaron a subirme al caballo y hasta hoy...», asegura.

    La evolución del jinete fue meteórica ya que apenas llevaba un par de años aprendiendo a montar cuando se inició en la competición. «En cada campeonato quedaba en una buena posición. París, Lisboa, Barcelona... Fueron grandes triunfos, pero con mucho trabajo», asegura Alberto. Los entrenamientos eran diarios y podían llegar a prolongarse hasta las diez horas. Un esfuerzo que se vio gratamente recompensado cuando, con diecinueve años, fue convocado por el equipo nacional para ir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984. «Una buena noticia, a la par que inesperada. Para un deportista es lo máximo y más cuando llevas tan poco tiempo montando», apunta.

    Tras formarse los cuatro primeros años de su carrera en Chas, a los diecisiete se trasladó hasta Avilés para ingresar la escuela de El Forcón, que había creado su padre, gran amante de la hípica. «Es una escuela muy buena, de la que han salido los mejores jinetes que ha tenido Asturias», asegura el jinete.

    Tras la aventura olímpica, Alberto Honrubia continuó compitiendo, aunque de manera menos asidua, ya que entre sus planes asomaba la enseñanza. «Seguí en el Forcón diez años, luego volví al Chas, al Asturcón de Oviedo, hasta que, en 2006, recibí una oferta muy buena para dar clases en Toledo» comenta.

    Alberto se trasladó a tierras manchegas junto a su hermano Miguel, un jinete de referencia en Asturias, para dar clases de equitación en el Club Hípica de Toledo. «Fue una época muy gratificante, en la que aprendí mucho con los alumnos», señala el jinete.

    Honrubia comenta ilusionado lo apasionante que es el mundo de la hípica ya que el jinete no solo depende de uno mismo, sino que tiene un gran aliado, el caballo, con el que, reconoce, «debes tener una relación de confianza muy fuerte. Si no te entiendes con el caballo, no se triunfa, ya que la simbiosis entre los dos debe de ser total».

    A pesar de llevar varios años fuera del Principado, reconoce que cada vez que puede se escapa a Asturias. «Soy un apasionado de la tierrina y, cuando el trabajo me lo permite, me escapo para disfrutar de la familia y de la buena gastronomía que tenemos».

    Así, es habitual ver a Honrubia cada verano en Las Mestas, disfrutando del Concurso de Saltos Internacional Oficial de Gijón. «Suelo ir con mis alumnos, ya que algunos participan en el concurso, algo que me satisface, ya que son muchos los recuerdos que se me pasan por la cabeza», explica. «Parece que me estoy viendo en la pista realizando un perfecto recorrido con 'Kaoua', que, por desgracia, ya no está entre nosotros», recuerda emocionado.

     

     

    Fuente e imagen: tododeporte.elcomercio.es

     

    Artículos
    Suscríbete al boletín