Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    Enrique Valdés Joglar - Pregonero de la Fiesta del Asturcón 2012

    ArtículoHistoria - Jineteslunes 20 agosto 2012
    Compartir:

    El decano del Colegio de Abogados de Oviedo, Enrique Valdés Joglar, ha sido el encargado de pronunciar el pregón de la fiesta del asturcón 2012, en la majada de Espineres.

    El abogado es natural de la localidad de Fresnosa, en la parroquia de Anayo, lugar donde creció en contacto con las labores del campo y la ganadería.

    ¿Qué supone para usted haber sido elegido pregonero de esta fiesta?

    Es un inmenso honor para mí, como piloñés, que la alcaldesa de Piloña me haya propuesto pregonar la fiesta de este año 2012. Es una gran satisfacción.

    ¿Sigue habitualmente la fiesta del asturcón?

    Sí. Ahora hace ya algunas ediciones en las que no he ido, pero desde el año 80 he acudido en numerosas ocasiones, podría decir que casi a la mitad de ellas.

    Usted vivió en Fresnosa hasta que comenzó sus estudios en Oviedo, ¿qué recuerdos guarda de aquellos años?

    Residí en el pueblo hasta el año 1974, cuando comencé a estudiar en Oviedo. Hasta entonces la estampa del Sueve y sus ganaderías estuvieron siempre muy presentes, desde que era un niño. Y como todos los niños del mundo rural, también me tocó trabajar en las labores propias del campo. Mis padres eran labradores, tenían caserías, y en las caserías hay una distribución del trabajo muy racional, dependiendo de la edad y de la capacidad física de cada uno. Y yo no fui una excepción. Incluso hasta que acabé la carrera seguía colaborando durante las vacaciones.

    ¿Qué presencia tenía el asturcón en la zona?

    El recuerdo que tengo siempre es el de «les yegües del Sueve», que era como se decía en la zona, y los vecinos de Borines, Fano o Lliberdón también las llamaban «les burres». Cuando nevaba en el Sueve, las bajaban a terrenos más cálidos, al monte del Cuetu l'Otru. Recuerdo que en otoño comenzabas a ver en la distancia los puntos negros, que era el ganado caballar, y puntos pardos, que era el ganado de casina o cruzada.

    La labor de asociaciones como ACAS o ACPRA ha sido muy importante para recuperar la especie...

    Desde luego. En aquella época había muchas yeguas, pero de raza asturcón, y menos aún de raza asturcón pura, había muy pocas. Eran los peores tiempos para la especie, al borde de la extinción.

     

     

    Entrevista e imagen originalmente publicados en elcomercio.es el 18/08/2012

     

     

    Artículos
    Suscríbete al boletín