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    Jinetes - Vitorio Cuttinelli (Polo)

    ArtículoHistoria - Jinetesmiércoles 16 noviembre 2011
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    Antes, cuando vivía en Italia, me decían Orco, que quiere decir ogro, porque tenía un carácter terrible. Pero desde que estoy en Buenos Aires, me río todo el tiempo. Me encanta la calidez de la gente, esa forma de amistad que tienen, sus bares, sus restaurantes: acá tengo buena onda todo el tiempo.

    Y cuando mejor me siento es cuando estoy en La Manea, el club de campo y polo en donde viven los caballos que adoro y donde están todos mis actuales amigos. Los caballos argentinos me cambiaron la vida, me hicieron descubrir mi lugar en el mundo y me trajeron el amor.

    Nací en Roma, el 5 de julio de 1960. Llegué a la Argentina en 1977 porque empecé a jugar al polo y en Italia el deporte no existía. Yo había descubierto el polo unos meses antes, en mi país, cuando conocí a el Capitán “Negro” Jáuregui que jugaba profesionalmente en Roma. El me invitó al campo en Mercedes, provincia de Corrientes, y me fui a la aventura, con un bolsito nada más. Estuve seis meses fascinado, aprendiendo, viviendo en el campo. Mi objetivo era incorporarlo todo para que el polo se convirtiera en mi trabajo, en mi ocupación de cada día. No sabía si podría lograrlo pero estaba decidido a intentarlo. No podía volver a mi casa con las manos vacías.

    Antes, en Italia, aprendí salto y estuve en algunos concursos hípicos. Los caballos eran algo muy apreciado en mi familia y por eso cuando descubrí el polo, me volví loco y me vine sin pensar en nada. Justamente, eso me motivaba para no defraudarlos. Yo tenía que volver transformado en un jugador de polo profesional.

    Cuando terminé mi entrenamiento regresé a Roma y empecé a jugar profesionalmente. Pero por necesidad tuve que volar a la Argentina a probar nuevos caballos para poder mandar a Italia, porque en los de allá no encontraba lo que estaba buscando. Los caballos argentinos son especiales, fuertes, ágiles, vigorosos, valientes y hermosos. Buscando caballos, me la pasaba viajando, dividido entre los dos países. Venía a la Argentina para la temporada de polo acá y regresaba a Italia para la temporada alta de allá. Finalmente, no vivía de verdad en ninguno de los dos lados. Por un tiempo eso me pareció ideal.

    Pero desde hace ocho años elegí quedarme a vivir en Buenos Aires. Ahora tengo mi casa acá. Ya me había enamorado de sus caballos, luego me enamoré de su gente y sus caballos, pero sobre todo me terminé enamorando de una argentina que sigue a mi lado.

    Me radiqué acá y ahora soy el entrenador del seleccionado italiano que jugó en el Mundial de polo, el que se hizo recientemente en San Luis. Viajo, pero a entrenarlos, nada más. Mi casa, mi corazón, mis caballos, están en Argentina, en Buenos Aires. Y nada me tienta para volver a Italia, ya me siento afincado en esta hermosa Ciudad.

    Al club de campo La Manea, que es como mi segundo hogar porque paso ahí muchas horas por semana, llegué por casualidad, cuando un petisero que yo conocía de Roma me comentó que el hijo de mi gran amigo, el “Negro” Jáuregui, famoso ícono del polo argentino, estaba jugando en Ezeiza. Como yo había sido íntimo de su padre, fui a conocerlo. Me hice amigo. Ahí empecé en Ezeiza. “Che tano vení a nuestro club que es divertido”, me dijo el hijo de Jáuregui. Y tenía razón, me encantó. Lo elegí como lugar para jugar, para tener ahí mis caballos, para desempeñarme profesionalmente y para compartir buenos momentos con mi gente. No cambio mis momentos en el campo por nada en ninguna parte del mundo. Definitivamente, es el punto en donde confluye la camaradería con el más alto perfil profesional y los caballos más hermosos, además de los mejores asados con que nos agasaja a todos Fabian Jayat, dueño del club.

    Encima a mi mujer le encanta acompañarme para ver cómo juego al polo entre amigos. ¿Qué más podría haber deseado? Tengo todo y lo disfruto. Y estoy más lejos que nunca de aquel al que en Italia conocían como el “Orco Cuttinelli”.

     

    Artículo e imagen publicados originalmente en clarin.com el 04/11/2011

     


     

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