Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    Pedro Nimo del Oro - Atleta y Amante de los Caballos

    ArtículoHistoria - Jinetesjueves 19 abril 2012
    Compartir:

    Pedro Nimo del Oro es un atleta nacido en Santiago de Compostela en 1980. Sus dos pasiones son el atletismo y los caballos.

    En una finca a las afueras de Santiago le esperan sus cinco almas gemelas. Boa, su yegua de 25 años, está enferma: "No la sacrifico por nada del mundo. Son mi familia de cuatro patas y su sensibilidad es la mía. El día que se muera lo hará en mis brazos". La mitad de su vida es la de "un albañil del atletismo", la otra se la dedica a sus caballos.

    Algunos de sus caballos le han visto llorar, hundirse y tocar fondo, pero también han sido testigos de sus múltiples resurrecciones. "Me acuerdo de Dichoso, había pasado noches de tristeza abrazado a él por una chica que me dejó". En una época de necesidad tuvo que venderlo. Aquello le marcaría para siempre: "No podía mirar los billetes, los metí en el banco y cuestioné todo. Había vendido a un amigo. ¡Yo lo traicioné!". Un tiempo después, Nimo llamó al más bello de sus potros Dichoso.

    La afición ecuestre del atleta, que un amigo definió como "la forma más elegante de arruinarse", creció cuando su vida deportiva le propinó algún que otro fracaso. A las puertas de los 20 años, Nimo regresó a Galicia. "En tres años no corrí ni un solo día", recuerda.

    El compostelano comenzó a ordenar su vida alrededor de su pasión equina: "Me levantaba y montaba, a veces no me acordaba ni de comer". Del sexto sentido del gallego dependía una treintena de criaturas y él acariciaba la felicidad en medio de ellas. Hasta que llegaron las grúas. La expropiación no entendía de lágrimas y tampoco de dinero: "Además de tasarme aquello en una cantidad muy baja, no me han pagado ni un euro".

    Una novia le insinuó la posibilidad de volver a correr. Nimo llegó a ser mejor marca europea del año en 10.000 en categoría júnior. En 2007 tuvo un revés de salud pero pudo superarlo y un par de años después estaba en plena forma. En Viena, con 2.12:10 obtuvo su plaza para el Mundial de Berlín, y aunque pudo acabar la carrera, lo hizo lesionado.

    Actualmente se prepara para conseguir una plaza en los Juegos Olímpicos mediante su próxima participación en el Maratón de Hamburgo. Nimo, sin embargo, y pese a que acumula cansancio y lesiones, insiste en lograr su plaza. Y mientras piensa en ello sus manos abrigan a la vieja Boa. Le susurra, le acaricia, le tapa los ojos. La yegua no se inmuta. Y Nimo lo tiene claro: "Esto es la confianza".

     

     

    Artículo e imagen originalmente publicados en marca.com el 18/04/2012


     

    Artículos
    Suscríbete al boletín