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    Rafael Calderón - Más de media vida en el mundo del caballo

    ArtículoHistoria - Jinetesjueves 31 octubre 2013
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    En Fregenal de la Sierra (Badajoz) son muchos los aficionados al mundo del caballo pero Rafael Calderón es, sin duda, alguien muy especial. Cuenta él mismo que: "Son 33 años los que llevo alrededor del mundo del caballo, tuve uno con doce años muy bueno que murió en 2007 y puedo asegurar que todos los caballos te van dejando su huella, como las personas, cada uno es diferente: uno es más grande, otro más bonito, quizá más o menos noble, algunos reúnen más condiciones para la doma, pero, finalmente, todos tienen unas cualidades muy peculiares”.

    Actualmente tiene 46 años y desde pequeño ha sentido pasión por los caballos, quizá gracias a que su propio padre también era un gran aficionado y le gustaban, por lo que decidió comprarles a sus hijos una yegua para empezar a montar. “Mis hermanos se fueron desquitando porque no lo cogieron tan fuerte, pero, yo no lo perdí, sigo 33 años después y ahora metiendo también a mis dos hijas", explica orgulloso Rafael.

    Tal es el gustillo que le entró entonces que en la actualidad dispone de nueve caballos con los que alimenta la ilusión de poder crear algún día un Centro Ecuestre: "Hoy, está todo muy malo y se necesita mucho para ello, pero tenemos nueve caballos; enganchados, montados, dóciles para niños, muy mansos y bastante nobles".

    Una cuadra de estas características le obliga a dedicarse a ellos. "Más que costoso es trabajoso, actualmente no valen dinero los caballos, el que esté encuadrado se puede comer un euro al día y sueltos se tiran seis o siete meses con lo que dé el campo. Lo cosa es que en verano, por el calor y para que no les falte el agua, que es más importante que la comida, vengo a la finca tres veces al día, por las mañanas, a mediodía y por la noche. Es necesario tenerlos asistidos, herrarlos, en fin muchas cosas, pero, el que algo quiere algo le cuesta".

    Su preocupación por los animales es tal que en cuanto nota que lago va mal con alguno de ellos, un simple malestar, un dolor de barriga o cualquier otra dolencia, se va a la finca por la noche por si fuera necesario avisar a un veterinario con urgencia.

    A Rafael no le importa hacerlo y no lo considera una molestia: "El caballo es un animal que te da muchas satisfacciones porque quita todo el estrés del mundo. En mi caso todo el estrés del negocio me lo quita. Tú te montas en un caballo y te vas por ahí a pasear de un lado para otro y te desconectas totalmente porque disfrutas del animal y de la naturaleza. Nosotros salimos bastante con mis hijas. Te puedes ir a Cumbres que estás en una hora, a Higuera en treinta minutos o también a Fuentes y Bodonal. Y eso que, en verano, hacemos caminos más cortos porque son más fatigosos, pero, en primavera o en invierno sí hacemos caminos con recorridos de dos y tres horas".

    Calderón lleva 31 trabajando como alguacilillo de la Plaza de Toros de Fregenal, donde pidió la llave por vez primera con apenas 15 años. Además es muy aficionado a los populares paseos a caballo de Fregenal y los pueblos de la zona, donde en los últimos años su imagen está asociada al hecho de lucir preciosos enganches.

    Este jinete suele dedicar muchas horas a Fresnal, un hermoso ejemplar que recoge su nombre de la misma localidad, Fregenal: "Lo compré con un año y lleva conmigo diez, va a cumplir once. Es un caballo español y su padre era pura raza española, aunque tiene un poquito de cruce hispanoárabe. A mi me gustan, especialmente, los caballos españoles con un poquito de cruce en el árabe, lo que les da mucha sangre, fuerza y nobleza”. 

    Fresnal es, sin duda, un caballo muy domado porque Rafael le dedicó mucho tiempo con la ayuda del rejoneador Ricardo Murillo, profesional de alta. "Fresnal me ha dado muchas satisfacciones por su doma y por las cualidades que se han sacado de él en la alta escuela. La equitación es muy compleja y gracias a personas como Ricardo Murillo se consiguen avances muy importantes. En este sentido yo voy aprendiendo poco a poco y sigo aprendiendo todos los días, luego se trata de estar mucho tiempo con los animales, aprendiendo de tus defectos y siempre dejándote llevar de las indicaciones de maestros como Ricardo”.

    Y añade que “además de Fresnal, tengo otro tordo, tres sangres, anglo hispano árabe, un caballo más fuerte y con más talla y aunque creo que para el enganche, el caballo más idóneo, en belleza, es el de pura raza española, si lo que quieres es más aguante y más tiro necesitas uno que sea cruzado con bretón, lo que es el percherón, como decimos, un caballo más fuerte y más resistente. Yo los utilizo alternativamente, si voy en plan de paseo están las dos yeguas tordas, luego si vamos a caminos, Rocío y demás enganchamos un caballo más cruzado y más fuerte, pero, todos me dan muchas satisfacciones".

     

    Fuente e imagen: hoyfregenal.es

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