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    Vicente Medina - Jinete y Experto Profesor de Equitación

    ArtículoHistoria - Jineteslunes 31 octubre 2011
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    Un medio primo le inició en la hípica, a escondidas de la familia. Hoy, Vicente Medina es director técnico de la sección del Real Club de Golf de Las Palmas y profesor de saltos de obstáculos. Gran jinete, ahora inculca su maestría a los alumnos. Una gran mayoría de ellos no son socios del club y destaca que no es tan caro recibir clases. Más barato que el pádel.

    La hípica le impidió ser veterinario. Estudiaba en Córdoba y había aprobado los dos primeros cursos con muy buenas notas. Quiso combinar las dos cosas pero fue imposible. Su padre -«un gran tipo», recuerda- le conminó a elegir y ya fue imposible. Ganó el mundo de los caballos, sobre todo porque Vicente Medina González se dio cuenta de que se podía vivir del deporte.

    Casado y con dos hijos, Vicente Medina acabó en Gran Canaria cuando recibió una buena oferta para dirigir la sección hípica del club de Bandama. «Soy canario», sentencia, «y sabía que acabaría aquí...». Atrás dejaba campeonatos por toda España y el mundo y contratos con el hipódromo de La Zarzuela como jinete -fue avalado por Nelsy Chelala ante Ramón Mendoza- o trabajos de gran prestigio como el que ejerció en la cuadra de San Patrignano (Italia), una de las más importantes del mundo, justo cuando allí entrenaban Frank Slohtak y Michael Robert, entonces los dos primeros jinetes del mundo. Compitió en varios preolímpicos y logró puestos de relieve en importantes competiciones.

    Ahora está centrado en sus clases de saltos de obstáculos y en la dirección técnica del club de Bandama después de su retirada de la alta competición. Junto a Aurelio Gutiérrez e Ismael García componen lo mejor de la hípica en Canarias.

    Destaca, con humor, Vicente Medina que «el 90% de los profesores de hípica somos profesionales frustrados» pero hace hincapié en acabar con una serie de tópicos con este deporte. Así, recuerda, que por 100 euros al mes se pueden recibir dos clases a la semana y que no es necesario tener caballo para iniciarse, precios inferiores a cualquier clase de pádel en la isla.

    Solo en caso de que se quiera competir es necesario tener caballo propio -puede valer unos 10.000 euros- explica Medina, quien sostiene que quizá no haya más participantes en las pruebas oficiales por los gastos que conlleva, con unas cuotas federativas que se acumulan hasta parecer desorbitadas.

    Sin embargo, Vicente Medina entiende que «hay cantera» y se emociona al recordar pruebas como la ganada por María Cortezo o el equipo alevín en el Campeonato de España, por dificultades sobrevenidas, como el no poder eliminar el peor resultado, por ejemplo. A él no parece que nada pueda alejarlo de este mundo, al que llegó a escondidas pero hoy es toda una referencia. 

    «Mejor un buen caballo...»

    Sin dudas. Lo tiene claro Vicente Medina. Si tiene que elegir entre un buen jinete o un buen caballo, siempre elige el caballo. «Con un buen animal», explica, «el jinete siempre podrá mejorar; lo contrario es más complicado...».

    5.000 caballos en Gran Canaria. Destaca el profesor Medina que en la isla hay censados unos 5.000 caballos pero solo 200 están federados, una cifra que asombra pero tiene su explicación en los altos costes económicos que deben afrontar para poder participar en las competiciones oficiales.

    Escuela de vida. Vicente Medina recomienda la práctica de la equitación porque se trata de «una escuela de vida, siempre en contacto con la naturaleza». A la vez sirve para imbuir a los niños «de la necesaria responsabilidad para cuidar a un ser vivo, lo hace madurar antes y se desarrolla en un ambiente muy sano».

    Sin peligros. Reconoce Medina González que la hípica es un deporte de riesgo pero, al mismo tiempo, sostiene que los accidentes son muy escasos. Así en 40 años solo recuerda «un accidente serio» sufrido por un niño que estaba en ese momento bajo el control de su padre. Ese miedo sobrevenido es el que hace que a veces muchos jinetes, influidos por los padres, pasen a practicar la especialidad de la doma en vez de los saltos de obstáculos.

     

     

    Artículo publicado originalmente en canarias7.es el 02/10/2011

    Imagen: Francisco Socorro

     

     

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