El caballo cartujano conserva las raíces del Pura Raza Española. Los cartujanos tienen su origen en La Cartuja de Jerez de la Frontera, cuando en el año 1484 los monjes deciden crear una ganadería a partir de las mejores yeguas de raza andaluza que existían en la zona.
Esta yeguada permaneció en las manos de los monjes cartujos durante tres siglos y medio ininterrumpidos de selección y mejora (desde 1484 hasta 1810). En 1810, después de la huida de los monjes de la Cartuja, la yeguada es salvada por el presbítero Pedro José Zapata.
A partir de este año, el “Hierro de la Campana” fue sustituido por el “Hierro del Bocado”, que identifica los productos nacidos de la “Yeguada de la Cartuja”. En el año 1857, la viuda de D. Pedro José Zapata Caro vendió una parte de sus yeguas y caballos a D. Vicente Romero García y a partir de aquí se desencadena todo un proceso de comercialización de estos ejemplares hasta llegar a manos de D. Fernando C. De Terry en 1949, quien los convierte en símbolo de sus bodegas de vino.
La Yeguada de la Cartuja - Hierro del Bocado es en la actualidad, la reserva de caballos cartujanos más importante del mundo, con más de de 200 cabezas creciendo en libertad en las praderas de la finca Fuente del Suero.