El caballo criollo podemos denominarlo de origen Argentino, ya que es aquí donde se encuentran los ejemplares más cercanos al estándar de esta raza. Las características del caballo criollo argentino se corresponden con el de un caballo de silla, equilibrado y armónico. Bien musculado y de fuerte constitución, con una alzada de 1.48 de máximo, andares sueltos, ágil y rápido en sus movimientos. De carácter activo, enérgico y dócil, su característica racial está definida por su rusticidad, longevidad, fertilidad, resistencia, valentía, poder de recuperación y aptitud para trabajos ganaderos. Podemos encontrarlo en 100 tipos de pelajes distintos, no obstante, Con excepción del “pintado” y el “tobiano” se aceptan todos los pelajes, procurándose la paulatina eliminación de animales con tendencia avanzada hacia la despigmentación y albinismo.