Fuerte y resistente. Durante el siglo XIX, se realizaron diversos ensayos para mejorar la raza, siendo todos un fracaso. En 1815, se mezcló con sangre española proveniente de un caballo llamado "Katerfelto", de pelo oscuro, con una raya de mula.
Es único en su clase, el hocico con manchas de sapo y ollares anchos; orejas gruesas, cortas y afiladas, frente ancha y ojos grandes y saltones, cuello grueso y corto, su silueta es simétrica y robusta.