Las características del Falabella, no son las comunes en un caballo, pese a que sus proporciones coinciden con las de cualquier equino, es más bien un caballo de compañía. Su carácter es amistoso y cariñoso.
Fisonomía
Cabeza: No tiene comparación con la de su ancestro el Shetland. Suele estar proporcionada con el cuerpo, en el caso de los mejores ejemplares, en los peores suele resultar enorme para su tamaño.
Cuello: Como todo en estos animales es ancho y corto, no tiene mucha fuerza, aunque sí una crin tremendamente poblada y larga.
Cuerpo: Fino y largo, aunque muy fuerte.
Extremidades: Las extremidades del Falabella son débiles debido a la tendencia de la raza a la miniaturización, aunque estos defectos están intentando solucionarse por parte de sus criadores. Los corvejones son débiles y están muy próximos. Los pies son aceptables en cuanto a su tamaño y a su forma.
Capas: En el Fallabella se dan todas las capas, desde el bayo, el castaño, el tordo y el mezclado, si bien hoy en día el Appaloosa carbonado es el que más demanda tiene.
Alzada: No suele exceder de los 76 cm.
Curiosidades: Smith McCoy fue un celebre criador de caballos en miniatura. Su producto más pequeño fue una yegua de nombre Sugar Dumpling, que solo media 51 cm y pesaba 13,5 kilos. Aunque pueden usarse de enganche, para pesos pequeños, no son apropiados para la silla.