Kaimanawa caballos son una población de caballos salvajes en Nueva Zelanda que son descendientes de los caballos domésticos introducidos en los siglos XIX y XX. Son conocidos por su resistencia y temperamento tranquilo. El gobierno de Nueva Zelanda aplica un estricto control de la población para proteger el hábitat en que viven, que incluye varias especies amenazadas de plantas.
Los caballos fueron considerados como raza por primera vez como Kaimanawa en 1876, aunque los primeros caballos habían sido traídos a Nueva Zelanda en 1814. Las manadas salvajes se habían originado tras haber puestos sido en libertad en cuanto las manadas se superpoblaban. Sin embargo con el paso de los años, y ya entrados en el siglo XX su número había descendido notablemente debido a que iban siendo atrapados para su uso como montar a caballo, además de por su carne, pelo y pieles.
En 1979 se contaba la existencia de sólo alrededor de 174 caballos. Por ello, en 1981 el gobierno neozelandés puso en marcha un programa para protegerlos y en 1994 se contaba con 1.576 ejemplares.
La población Kaimanawa está considerada como una manada de valor genético especial por parte de Naciones Unidas.
Alzada
Desde 127 a 152 cm.
Capas
Todos los colores
Características
Por lo general están bien musculados. Su vida salvaje les ha dado la capacidad de adaptarse de forma rápida y poseen un andar seguro, firme y resistente.
Tienen una cabeza de tamaño medio, en buena proporción a su cuerpo, con una amplia variación en la forma debido a la distinta conformación de sus antepasados. El cuello es corto. Las patas son largas y bien musculadas, con pezuñas fuertes y las traseras son generalmente más pequeñas que las delanteras.





