El Roadster o Norfolk Trotter es quizás uno de los más influyentes de todas las razas de trote y es la base para la mayoría de las razas modernas trote de hoy. Sus orígenes se remontan al siglo XV en las planícies de Norfolk, Inglaterra.
Fue utilizado como medio de transporte desde muchos años antes de la aparición del ferrocarril, por resultar una forma incansable, cómoda y rápida de transporte para la población local. Por desgracia, a finales del siglo XX, la mecanización del transporte había casi terminado con el número de ejemplares, y por tanto, con la raza, demodo que casi se llegaron a extinguir. Por suerte, un pequeño grupo de entusiastas reunieron varios ejemplares genéticamente puros y están llevando a cabo un intento de regeneración de la raza.
De temperamento dispuesto y muy inteligente, este caballo suele utilizarse hoy en día para monta y trote.