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    El Mito de los Caballos Celestiales Chinos

    ArtículoHistoria - Razasjueves 25 agosto 2011
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    Según la leyenda, el emperador Wu Di ofreció una enorme recompensa para quien pudiera encontrar una raza de caballos pura que supuestamente sudaba sangre, y del cual se decía que era común en Asia central (principalmente lo que hoy es Turkmenistán), pero rara vez había sido visto en China. 

    La bestia es famosa por su velocidad y resistencia, así como porque algunos ejemplares transpiran un fluido rojizo similar a la sangre cuando son exigidos físicamente, un fenómeno que ha sido atribuido por expertos a la acción de parásitos. También se cree que era la cabalgadura de Genghis Khan (1162-1227).

    Los caballos chinos no podían efectuar largos viajes porque sus pezuñas se desgastaban pronto y solo se las protegía con paja y cuero, de modo que un buen suministro de tales caballos no solo favorecía la economía imperial sino que daba gran ventaja a su caballería. Del periodo Han se han encontrado esculturas de caballo de extraordinaria belleza y perfección como la del Caballo sobre una golondrina, fundida en bronce y ejecutada con gran realismo. Se descubrió en 1969 durante las excavaciones de una tumba de la dinastía Han oriental en Wu-Wei (Kansu) y tiene unos dos mil años de antigüedad. Esta pequeña escultura está perfectamente realizada desde un punto de vista de la anatomía y la biomecánica equinas: el caballo animado mantiene la cabeza levantada y parece estar relinchando. La cola en alto le ayuda a mantener el equilibrio del cuerpo. Una de sus pezuñas se apoya sobre una golondrina, que constituye el centro de gravedad de la estatua manteniéndole en perfecto equilibrio. En Wu-Wei también se desenterraron numerosas figuras en bronce de caballos relinchando o haciendo cabriolas, así como figuras de jinetes armados y carruajes con caballos.

    Siglos después de las dinastías Qin y Han, China vivió uno de sus periodos más gloriosos con la dinastía Tang (618-907 d.C.) durante la cual se fortaleció el comercio de la seda a cuyo abrigo florecieron muchas ciudades.Las conquistas militares de los primeros gobernantes Tang convirtieron al caballo en un símbolo de estatus muy respetado: la caballería era esencial para consolidar el poder imperial y asegurar las rutas de la seda. Estaba compuesta por caballos 'celestiales' traídos de Ferghana y Turkmenistán y cruzados con las razas nativas. La crianza caballar en las zonas esteparias del norte alcanzó su cota más alta durante esta dinastía, ya que también se importaron caballos desde Samarkanda, Kirghiz, y Khotan, así como caballos árabes, una de las razas que más ayuda a mejorar la calidad de casi cualquier caballo que vaya a cruzarse. Durante la dinastía se adoptó el juego del polo (al que también jugaban las mujeres) para el que estos caballos mostraron especial habilidad. El emperador Xuanzong (reinó 712-756) poseía una cuadra de 100 caballos entrenados para realizar complicadas cabriolas al son de la música.

    El emperador mongol Kublai Khan fundó la dinastía Yuan alrededor de 1279 y se caracterizó por su opresión militar: se dispusieron más de 10.000 postas con 400 caballos en cada una para asegurar una red veloz de mensajeros reales. Sin embargo, a pesar de la destreza como jinetes y el cuidado que los mongoles mostraron con los caballos, se cree que durante el tiempo que ocuparon China contribuyeron al declinar del caballo chino, en parte por la infiltración masiva de los caballos mongoles, que nunca fueron de una raza tan excelente como los caballos celestiales de la dinastía Tang.

     

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