Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    Hans Clever - El caballo matemático

    ArtículoHistoria - Razasmiércoles 25 julio 2012
    Compartir:

    En la segunda mitad del siglo XIX existía un cierto afán por parte de los científicos en intentar demostrar que los animales poseían una inteligencia bastante superior a lo que se venía creyendo hasta entonces. Esta corriente en el mundo científico venía dado por las teorías que había impulsado Charles Darwin y mediante las que se afirmaba el pasado animal del ser humano.

    Entre todas las demostraciones curiosas de la época destaca la que en 1891 realizó Wilhelm von Osten cuando dio a conocer al gran público el que había sido su gran esfuerzo de investigación durante los últimos años. Se trataba de Hans der Kluge, que pasó a ser conocido como Clever Hans (Hans el inteligente), nada menos que un caballo capaz de realizar operaciones de aritmética.

    Por supuesto, no tardó en atraer a numerosos curiosos y, pronto, las plazas y teatros se empezaron a abarrotar ante el espectáculo que ofrecía Clever Hans. La demostración comenzaba con el caballo resolviendo sencillas operaciones, como pequeñas sumas a las que el caballo daba el resultando golpeando tantas veces como fuera el resultado con el casco de una de sus patas en el suelo.

    A medida que avanzaba el espectáculo, la dificultad de las operaciones iba en aumento. Wilhelm von Osten realizaba preguntas de estilo de a qué día de la semana se encontraban, cuántas letras contenía cualquier palabra que dijera un espectador o incluso qué hora era.

    Von Osten había dedicado gran parte de su vida a la enseñanza de las matemáticas ya que era profesor, y, además, era un adiestrador aficionado de caballos, por lo que supo combinar perfectamente ambos mundos para lograr las proezas de su caballo.

    Sin embargo, no tardaron en aparecer detractores que acusaron a von Osten de utilizar trucos durante su espectáculo ya que dudaban de que el caballo realmente supiera efectuar todas esas operaciones.

    En 1904 el psicólogo Carl Stumpf se empeñó en tratar de descubrir el engaño y puso bastante empeño en su tarea. Tres años más tarde, otro psicólogo, Oskar Pfungst llevó a cabo un estudio, conocido como "El Efecto Clever Hans" en el que se explicaba cómo el caballo respondía correctamente gracias a algún estímulo o señal que le llegaba mediante Von Osten.

    Y es que en un 90% de las pruebas realizadas a Clever Hans sin la presencia de  Wilhelm von Osten, el caballo erró los resultados. Por el contrario, si el profesor se encontraba presente durante las operaciones de cálculo, el caballo daba respuestas mayoritariamente correctas.

    Pfungst pudo demostrar que en realidad el Clever Hans sólo acertaba si la persona que le formulaba la pregunta conocía la respuesta y, en cambio, el caballo la fallaba si esa persona desconocía la respuesta.

    A pesar de estas evidencias, muchos fueron los que defendieron que el caballo fallaba las respuestas ante la ausencia de su propietario, ya que se ponía nervioso y no  acertaba por sentirse bajo presión. Sea como fuera, lo cierto es que Clever Hans fue todo un fenómeno que se hizo bastante famoso en Alemania, al contrario que el  estudio del psicólogo, que pasó sin pena ni gloria ante el gran público, siendo, no obstante, uno de los más importantes en su campo.

    Abajo puedes observar algunas de las imágenes que se conservan de Hans.

     

    Fuente e imagen: informe21.com / Wikimedia Commons

     

    Artículos
    Suscríbete al boletín