Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    La historia de Rufo y Mario

    ArtículoHistoria - Razasmartes 08 octubre 2013
    Compartir:

    Mario Soneira Iglesias, vecino de Fiestras, en Silleda (Pontevedra) y su caballo Rufo mantenían, como no es de extrañar que ocurra, una relación de amor y fidelidad.

    Soneira compró al caballo en la feria de Sabucedo, hace 22 años. "Lo crié y lo domé yo mismo, porque era salvaje de todo", asegura Mario. "Llevó la mejor vida que un caballo puede tener. Íbamos a todas partes juntos. Es un caballo muy famoso por todo Lalín y la comarca, y también por parte de A Estrada".

    Rufo falleció a principios de septiembre de 2013. "Tenía un problema de estómago, y aunque vino el veterinario y estuvo a tratamiento una temporada, y bien, finalmente murió", cuenta Mario, muy afligido.

    El equino recorrió hasta en tres ocasiones el Camino de Santiago, en dos ocasiones la Vía de la Plata, y en otra de ellas el Camino Portugués. "Era noble, era un caballo que estuvo en todos los eventos de Lalín", recuerda Soneira.

    Rufo incluso acompañaba a Mario a tomarse vinos, y no había fiestas en las que faltase. "Era un animal como había pocos". No era un caballo muy grande, pero si capaz de recorrer cientos de kilómetros. "Recuerdo una vez en Portugal en la que animales más grandes estaban ya arrodillados, pero él aguantó 100 kilómetros sin doblar".

    Ya en los últimos tiempos lo estaba montando el ahijado de Mario, "pero todo lo que aprendió se lo enseñé yo", asegura Soneira. Rememorando anécdotas con su fiel compañero, relata la ocasión en la que, en los carnavales de Silleda, resbaló y se cayó del caballo. Rufo se marchó, pero él le silbó y lo llamó por su nombre, y volvió de nuevo junto a él.

    Mario Soneira es,  junto con Carlos Seixas, uno de los fundadores de la asociación Cabaleiros do Deza. "Con él era uña y carne, lo hemos pasado muy bien juntos", relata Soneira.

    El vacío que dejó Rufo es inmenso: "Es como una persona, se trata para nosotros de una pérdida muy grande", afirma Soneira. "Lo cogí con un año y se nos fue con 22, es toda una vida juntos. Rufo era como de la familia".

    Ahora le queda el reto de superar la pérdida, acompañado del grato recuerdo de Rufo.

     

     

    Fuente e imagen: farodevigo.es

    Artículos
    Suscríbete al boletín