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    Enfermedades Ecuestres: Virus Hendra

    ArtículoCómo - Saludjueves 28 julio 2011
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    La infección por el virus Hendra (VHe) es una rara zoonosis emergente que hace enfermar gravemente a los caballos y al ser humano. Se ha determinado que el huésped natural del virus es el murciélago frutero de la familia Pteropodidae, género Pteropus.

    El VHe se identificó cuando se declaró el primer brote de la enfermedad en Hendra, en el suburbio de Brisbane en Australia, en 1994. De ahí su nombre. El brote afectó a 21 caballos y dos personas. A fecha de  julio de 2008 se habían notificado once brotes, limitados todos ellos a la costa oriental de Australia. Se ha determinado que el caballo actúa como huésped intermediario, transmitiendo la infección a las personas en los contactos estrechos que se producen cuando son atendidos por estar enfermos o sometidos a necropsia.

    Los síntomas de la infección humana por VHe abarcan desde un síndrome pseudogripal leve hasta un cuadro respiratorio o neurológico mortal. Habitualmente comprende síntomas como fiebre, cefalea de diversa intensidad, faringitis, dolor de garganta, tos seca, mareos, somnolencia, desorientación, hasta encefalitis y muerte.

    El caballo es la única especie animal en la que se ha detectado la infección natural por VHe, con una tasa de mortalidad de un 50-75% aproximadamente. No hay ninguna vacuna para el ser humano ni para los animales. Hasta la fecha se conocen siete casos de humanos contagiados, de los cuales cuatro fallecieron.

    Los síntomas de la infección equina por virus de Hendra no son notablemente distintos de los asociados a otras enfermedades respiratorias y neurológicas del ganado caballar. Se sospechará esa causa cuando haya también murciélagos en las proximidades, o bien casos humanos de síndrome de distrés respiratorio agudo o encefalitis. En general los brotes equinos de virus de Hendra se producen entre una y dos semanas antes que los casos humanos; la detección de esos brotes puede llevar a adoptar medidas preventivas para intentar evitar los brotes humanos.

    El periodo de incubación (intervalo entre la infección y el comienzo de los síntomas) en los caballos varía entre cinco y 16 días.

    No hay ninguna vacuna contra el virus de Hendra. Se supone que la limpieza y desinfección sistemáticas de las caballerizas es una medida eficaz para prevenir la infección.

    Si se sospecha un brote, las cuadras se someterán de inmediato a cuarentena. A veces es necesario sacrificar a los animales infectados –supervisando estrechamente su enterramiento o incineración- para reducir el riesgo de transmisión al ser humano. La restricción o prohibición de los movimientos de los caballos de las cuadras infectadas a otras áreas también puede atenuar la propagación de la enfermedad. Como los casos humanos de infección por virus de Hendra se ven precedidos por brotes equinos de la enfermedad, el establecimiento de un sistema de vigilancia veterinaria que detecte los casos nuevos es fundamental para garantizar la alerta temprana de las autoridades veterinarias y de salud pública.

     

     

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