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    Calico Junction Mule Ranch - Refugio de animales

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    Desde VdC queremos aportar nuestro granito de arena en ayudar a paliar el sufrimiento de los peludos con una sección de anuncios de caballos destinados a la adopción, apadrinamiento y acogida. Si crees que puedes echarles una mano, ¡ni lo dudes!

     

    Calico Junction Mule Ranch es un rancho que se encuentra a las afueras de Hohenwald, Tennessee (EE.UU.). Se trata de un refugio de animales, y desde 2010 funciona como fundación, proporcionando asimismo ayuda a jóvenes en riesgo de exclusión, víctimas de abusos y veteranos de guerra, así como a todas aquellas personas que necesitan de un lugar para aprender a sentirse útiles y valoradas de nuevo.

    Jim y Nancy son sus propietarios, y por dura o rutinaria que pueda parecer la vida en el campo, cada mañana se levantan con una sonrisa, dispuestos a trabajar como el que más, codo con codo con toda aquella persona que sienta curiosidad por aprender. Desde montar a caballo, ordeñar las cabras y trabajar con los perros hasta aprender a hacer conservas y tratar las enfermedades con plantas medicinales.

    Jim tiene un don especial que muestra acariciando a los caballos, masajeando su cuello con las yemas de los dedos de la mano. Nancy, por su parte, comenta lo especiales que son las mulas como animales.

    ¿De dónde viene el nombre de Calico Junction Mule Ranch?

    Nancy: Calico era el nombre de una mula que tuve hace años, cuando vivía en Colorado. Por aquel entonces, un amigo y yo teníamos un rancho con un caballo y treintaicinco mulas. El rancho no tenía nombre, simplemente lo llamábamos “Mule Ranch” (rancho de mulas). Un día, de camino a Oklahoma, donde iba a recoger a una mula, precisamente a Calico Junior, me empecé a fijar en los cruces de caminos (en ingléscross, junction…). Siempre había querido que mi rancho fuera un punto de encuentro, una parada en el camino. De ahí vino la idea de Junction. Eso es Calico Junction Mule Ranch, mucho más que un rancho. Es un punto de encuentro. Está abierto a todo el mundo. Es una parada en el camino. 

    Es curioso porque ahora en Tennessee tenéis más caballos que mulas, ¿cómo es?

    Nancy: decidí conservar el nombre cuando Jim y yo nos mudamos de Colorado a Tennessee, por la idea original, que la seguimos manteniendo aquí. Es cierto, ahora tenemos más de ochenta caballos, y apenas veinte mulas. Todo aquel caballo que necesita un nuevo hogar, aquí se lo damos. Funcionamos como refugio para animales. 

    A veces, los animales que han sido maltratados son difíciles de tratar. ¿Cómo se puede conocer al animal?

    Jim: hay una manera muy efectiva de conocer el tipo de personalidad que tiene un caballo. Debes fijarte en el remolino que se le forma en la frente. Si el remolino está por debajo de la línea de los ojos, es un caballo noble, pero lento en el aprendizaje. Si el remolino está justo en la línea de los ojos, es un caballo listo, equilibrado y al que le gusta aprender. Si está por encima de los ojos, es un caballo muy listo, a veces demasiado. Es un  caballo al que le gusta empujar… ir hacia adelante…correr. Y si se le forman dos remolinos en la frente, es un caballo con doble personalidad. Son los más difíciles de tratar, porque en un segundo pasan de un estado de calma a un estado de excitación y descontrol. A mí me gustan, porque suponen un reto. Pero, ¡has de estar alerta!

    ¿Sólo funcionáis como refugio para caballos, mulas y asnos?

    No. De hecho, tenemos tres lamas que decidimos adoptar hace ya unos cuantos años. Aunque nadie se ha atrevido a montar a las lamas, éstas son muy útiles, porque espantan a los coyotes que merodean la zona. Las mulas y los asnos también hacen la misma función. En cada prado donde tenemos caballos, hay por lo menos una lama y una mula.
    Siempre he sentido más afecto por los caballos que por las mulas, pero desde que os conozco, he empezado a apreciar mucho más a las mulas.

    Nancy: para mí las mulas son muy especiales. Les tengo especial aprecio. Una mula es más lista que un caballo, jamás te llevará por un lugar que sea peligroso. Recuerdo una vez que fui de excursión con unos amigos. Yo iba montada en mi mula y mis amigos en sus caballos. De repente, mi mula decidió detenerse. En vez de seguir recto, rodeó la zona por la que supuestamente teníamos que pasar. Mi amigo y su caballo, que iban justo detrás de mí, sí que pasaron por esa zona por la que mi mula no había querido pasar. ¡Eran arenas movedizas! Tuvimos que rescatar a mi amigo y su caballo. Mi mula me salvó la vida. ¡Son muy inteligentes! Pero también más tozudas que los caballos, y rencorosas. Si un día golpeas a una de ellas, jamás lo olvidará, y tarde o temprano te devolverá el golpe. Pero si las tratas bien, éstas confían en ti de por vida. Recuerdo otra vez en la que mi mula favorita Sentimental me protegió. Estaba acariciándola. A nuestro lado había una decena de caballos. De repente, algo hizo que los caballos se asustaran. Se abalanzaron sobre mí, pero mi mula me protegió. Sufrió heridas muy graves…y todo por tratar de salvarme la vida.

    Ahora que hablas de heridas, me viene a la mente la vez que curasteis un corte en la cabeza de un caballo con miel…

    Jim: así es. La miel no procesada es muy buena para curar heridas, tanto en caballos como en personas. La miel ayuda a cicatrizar las heridas mucho más rápido que cualquier crema antibacteriana o antibiótica. Pero es importante que sea miel no procesada, porque si no pierde todas sus propiedades curativas. 

    ¿Qué más utilizáis para curar heridas o lesiones?

    Jim: siempre que podemos utilizamos plantas medicinales para curar cualquier tipo de mal. La consuelda la utilizamos muy a menudo para lesiones, roturas, quemaduras, cortes… Tanto para los caballos como para las personas. También tienen propiedades curativas el ajo y la pimienta. 

    Tratáis de ser lo más autosuficientes que podéis ser…

    Jim: limpiamos el agua con vinagre de manzana. Tiene muchas propiedades curativas. Contiene potasio, calcio, magnesio, fósforo, cloro, sodio, sulfuro, cobre, hierro, silicio y flúor. Ayuda con problemas de garganta, sinusitis, colesterol, acné y problemas en la piel, envenenamiento por un alimento tóxico, alergias, pérdida de peso, artritis, acidez… Como ves, una gran variedad de problemas. Nosotros ponemos vinagre al agua de las cabras para desinfectarla. También puedes hacer lo mismo en el agua que tú bebes, o directamente tomar una cucharada de vinagre de manzana por las mañanas para limpiar “tus cañerías”.

    Nancy: queremos ser lo más autosuficientes que podamos ser. Vivimos en la naturaleza. Tenemos nuestra propia huerta, nuestra propia leche de cabra, nuestras propias gallinas… y caballos, mulas, asnos, perros y lamas. Y recientemente, dos cerditos. Compartimos nuestro hogar con muchos animales. Una forma económica y efectiva de tratar a nuestros animales es con remedios caseros. Si prestas atención a la naturaleza, ésta siempre te da las respuestas.

    Jim: el rancho es como un círculo completo. Aprendemos de la naturaleza y de los animales. La gente aprende de nuestro modo de vida, y nosotros de ellos. La vida está hecha para compartir y cooperar.

    Nancy: cualquier lugar y momento es bueno para empezar. Recuerdo que empezamos con apenas una tienda de campaña, y unas cuantas mulas y caballos. Ahora somos una gran familia. Aunque aún tenemos muchos proyectos en mente… para ampliar lo que hacemos. Invitamos a todo aquel que quiera aprender con nosotros, que venga a aquí, a nuestro rancho de Hohenwald… 

     

     

     

    Fuente e imagen: ecoticias.com / Celia Quílez

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