Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    Entrevista a Gonzalo Giner, autor de 'El Jinete Silencioso'

    ArtículoCómo - Trabajar con caballosviernes 02 diciembre 2011
    Compartir:

    El veterinario Gonzalo Giner ya hace tiempo que hizo de su pasión por la literatura una segunda profesión. Segunda porque ante todo, según él mismo, es veterinario.

    Hace unos meses publicó su última novela: 'El jinete silencioso', tras 'El sanador de caballos'.


    ¿Es una saga sobre los equinos?

    Continuación no es, pero sí tiene que ver mucho el animal. Vamos a encontrar un caballo al que la sociedad no va a ver como un instrumento de guerra, como lo fue en el medievo, ni tampoco como correo o transporte, sino lo que se busca en el siglo XVI, en pleno Renacimiento europeo, es que a través de sus movimientos, su estética, su conformación, consiga emocionar a las personas que lo están viendo.

    ¿Cómo se logra?

    Cualquier persona que se acerque a un caballo siente algo especial. Desde el punto de vista estético es un animal noble, poderoso. Sus proporciones corresponden al número áurico, que es el que se utilizaba para construir catedrales, y se cree que por eso al hombre le atrae de una manera especial, porque de alguna forma responde a los cánones de belleza.

    Tanto asombra que enmudece al protagonista.

    Decidí que la persona principal de la novela tuviera una dificultad de comunicación; de hecho hasta muy al final de la novela no consigue expresar determinados sentimientos. Para crear una raza de caballo para el arte se tenía que identificar a un caballo con proporciones particulares, que tenga un comportamiento especial para que de una pizca haga una cabriola, o dé determinados movimientos muy estéticos. Las personas que tienen el síndrome de Asperger tienen una especial sensibilidad para intentar comunicarse mejor con los animales a como lo hacemos nosotros.

    ¿Un don?

    El caballo tiene la capacidad de detectar el estado anímico de la persona que tiene enfrente. Desde el punto de vista de la naturaleza, es un animal que se siente víctima de los depredadores, por tanto tiene desarrollados determinados instintos que le permiten interpretar las intenciones de alguien que se les acerca. Se dice además del caballo, a diferencia de los perros, que es el mejor esclavo del hombre por ser el animal más dócil.

    ¿Cómo nace ese cambio hacia una concepción estética?

    Los caballos siempre han formado parte del imaginario de la caballería, y en el siglo XVI, cuando no hay tantos conflictos bélicos, la nobleza no quiere dejar a los caballos, y empiezan a intentar lucirse con ellos; pero para ello tienen que reducir su tamaño, hacer que sean más ligeros, capaces de hacer giros, cabriolas... Buscan, en reflejo de esta nueva nobleza, el perfeccionamiento. El caballo forma parte de un arte nuevo, el arte ecuestre. Y eso se exportó: el 90% de todas las razas de caballos que existen en América, desde Chile hasta Canadá, son caballos de raza española.

    ¿Qué caballo tendríamos hoy si creáramos una nueva casta?

    El caballo hoy está dando todavía una contribución nueva que es esta habilidad que tienen para ayudar a las personas a sanar o a mejorar determinados trastornos: la equinoterapia. Aunque no requiere una nueva especie.

     

     

    Entrevista originalmente publicada en el correo.com el 10/12/11

    Imagen: Nines Mínguez / planetadelibros.com

     


     

    Artículos
    Suscríbete al boletín