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    Mónica Soler - Herradora de Caballos

    ArtículoCómo - Trabajar con caballoslunes 05 diciembre 2011
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    El caballo es todo un mundo, un arte de caminar con elegancia y ver el mundo desde una altura balanceante y de poder. Pero no solo eso: la cría, doma y carreras de caballos constituyen una gran actividad económica en muchos países. Caballos de pureza excepcional pueden costar millones y generarlos con facilidad como sementales en la alta competición. Por eso es preciso cuidarlos con mimo.

    Una de las cuidadoras y, además con categoría olímpica, es Mónica Soler, una barcelonesa de 38 años especializada en herraduras, tras aprender el oficio durante nueve años con el malogrado Jaume Marés.

    ¿Tan fascinante es el mundo del caballo?

    Es apasionante, aunque en mi caso entré un poco de casualidad en mi pequeño pueblecito de Santa María del Marlés cuando era muy pequeña y mi hermano Jordi se empeñó en pedirle un caballo a nuestros padres. Nos trajeron una cabra, pero no coló, así que le dieron un caballo viejo y quien se aficionó de verdad fui yo.

    ¿Hasta qué punto esa afición?

    Toda, al acabar COU quería ser veterinaria o ingeniera agrónoma, pero me fui a Inglaterra en 1994 a hacerme especialista en herraduras, un oficio que me sedujo ya desde muy pequeña al ver al herrador de mi pueblo, de manera que me pasé tres años en Inglaterra.

    ¿Las herraduras son los zapatos de los caballos?

    Puede expresarse así, la herradura son los zapatos de los caballos, su protección, aunque en realidad el herrador es el podólogo del caballo y que recorta sus uñas y eso se puede complicar. Hay que saber aplicar los herrajes e, incluso, hacerlos ortopédicos en algunos casos, sobre todo tras haber sufrido lesiones.

     

    Es herradora olímpica, algo inusual en una mujer...

    Bien, ahora mismo me encuentro retirada de la alta competición pues he tenido un hijo, hay que cuidarlo y lo primero es él. Pero tampoco es inusual ya que en torno a los caballos confluyen, al menos, tres profesionales: los herradores, los veterinarios y los jinetes, que son los que deben sacarles el mayor partido.

     

    Imparte un curso en el colegio Santa Apolonia...

    Un placer estar en Santiago hablando de mi especialidad en uno de los colegios que mejor preservan el amor y la afición profesional por los caballos.

     

     

    Entrevista e imagen originalmente publicados en lavozdegalicia.es por Lois Pereira. Imagen de Xoan A. Soler

     

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