¡Pobre caballo!

A este ciudadano saudí no se le ocurre otra cosa que intentar subirse a un caballo desde la parte trasera de una camioneta con el agravante de que lo hace de tal manera que el pobre equino no puede soportar el peso del hombre. ¡Casi se derrumba el caballo con el peso del individuo! Algunas personas deberían aprender que un caballo no es un juguete.