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    Raúl Belmonte - Jinete, criador y doma de caballos

    ArtículoHistoria - Jinetesmiércoles 17 septiembre 2014
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    Raúl Belmonte lleva toda la vida dedicado al mundo equino. Siendo pequeño participó en un curso en Trujillo y más adelante cursó prácticas en Cabaex. Fue entonces cuando un jinete, junto con un ganadero, se interesó en sus aptitudes encima del caballo y se lo llevó a Galicia.

    Al volver a Trujillo, continuó formándose. Desde entonces ha ganado tanto campeonatos de Extremadura como varios premios de índole nacional e internacional.

    Aunque llegó a tener una yeguada propia con hasta una docena de animales para la cría, en la actualidad es autónomo y trabaja con la yeguada Granda, que acaba de obtener el premio a la mejor ganadería criadora de Ávila.

    Belmonte también colabora con Cabaex y en otra finca.

     

    ¿Cómo es el mundo del caballo?

    Se parecen bastante a otras ganaderías. La cría es muy bonita en cualquier tipo de animal. Se parte de una base, de una genética que uno cree que le puede ir bien. A partir de ahí, continúa en busca de mejoras en su ganadería para obtener buenos animales, que se puedan montar, que sean buenos caballos, que sirvan para mucha gente y sean de élite. De 12 o 15 yeguas pueden salir todo tipo de caballos, buenos, regulares y malos. Hay que tener en cuenta que en la genética no siempre uno y uno son dos. Es complicada pero a la vez muy bonito.

    ¿Hay que estar aprendiendo siempre?

    Uno estará toda la vida aprendiendo y siempre habrá cosas que desconozca. La genética es muy complicada. Cada vez se obtienen caballos mejores. También hay que tener en cuenta que, años atrás, con el boom del ladrillo, se compró y vendió mucho, estropeando mucha ganadería. Ha habido personas sin saber que se han querido introducir en este mundo utilizando sementales y criando mal. Por tanto, se ha dado un paso atrás en el caballo de pura raza española. Nos han adelantado otros países, como Suecia, Portugal e Inglaterra. Falta una unión entre los ganaderos y creo que debería haber un golpe en la mesa para que se decida por dónde quieren que vaya el caballo español.

    ¿Es importante el dinero?

    -Es muy fácil hacer una ganadería con dinero. A partir de ahí, hay que seguir un criterio para continuar una línea fija. El objetivo del ganadero es sacar la mayor homogeneidad posible de todos los animales para que cuando cuando vaya a un concurso sepa qué características tiene y se la identifique con una serie de rasgos.

    ¿Es caro este mundo?

    Las yeguas ahora no cuestan mucho, pero si quieres empezar de cero, sí hay que hacer un desembolso importante. Estuve con un cliente y amigo comprando en Portugal semen de caballo. Estamos tratando cincuenta dosis y cada una de ellas sale a mil euros. Sí es verdad que sale caro, pero queremos hacer las cosas bien y sacar buenos animales, porque lo bueno de verdad, se vende y se vende bien.

    ¿Es rentable, por tanto?

    Es complicado buscar la rentabilidad con los caballos. Cada año se lleva un dinero importante entre que lo crías, lo montas y lo cuidas. Nunca será todo lo rentable. Para ello hay que venderlo por mucho dinero y eso no siempre pasa.

    Hay que dedicarle muchas horas.

    Es un trabajo a largo plazo. Si se tiene la yegua, se compra el semen. A partir de este proceso, ya supone un desembolso de dinero, con la gestación. Hay que estar pendiente para que todo vaya bien. Para ello, se ponen una serie de vacunas y hay que dar una alimentación especial para que ese potro se críe bien dentro del vientre de la madre. El parto es una fase importante. A los seis meses, se da un pienso para potros que son caros pero muy buenos. Al año y medio se le cambia de comida. Cuando cumple tres años, comienzas a montarlo para probarlo. Te puede o no valer. No sería la primera vez que has estado invirtiendo tres años y luego no se sirve, por ejemplo, para la doma, que es a lo que me dedico. Si es un caballo bueno, hay que trabajar con él, al menos, cinco años. En ese tiempo, confiamos en que no le pase nada y que no se lesione porque no deja de hacer ejercicio.

     

     

    Fuente e imagen: Hoy.es  /JSP / hoyagro.es

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