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    Condenan a una guía en Mallorca por la caída que sufrió un jinete durante una excursión

    NoticiasNoticias Hípicas Generalesjueves 27 junio 2013
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    La Audiencia de Palma ha condenado a una guía turística a indemnizar con 15.636 euros a un cliente que se fracturó un brazo al caerse de un caballo. Por lo visto, tras un descanso en una ruta ecuestre, la guía reinició la marcha sin previo aviso un silbido y los caballos iniciaron el galope con tan mala fortuna que en el caso del cliente afectado se produjo la caída.

    Se reconoce con la sentencia la estimación parcial de la Audiencia del recurso interpuesto por el accidentado contra la sentencia previa, de septiembre de 2012, que desestimaba en primera instancia la demanda por del cliente al considerar que no quedaba debidamente probado el motivo por el que el caballo descabalgó al demandante.

    La Audiencia considera acreditado que la caída se produjo durante una excursión en Capdepera, cuando el hombre y su acompañante habían pedido permiso a la guía para parar, a lo que ella accedió, y un par de minutos después y sin previo aviso, la monitora dio una orden a los caballos en forma de silbido, a lo que éstos respondieron rompiendo a galopar de forma súbita.

    La sentencia recoge el testimonio de una persona que declaró en el juicio que durante la pausa, la guía dio un silbido y un chasquido a los caballos provocando que éstos salieran desbocados y el hombre se cayera.

    A consecuencia de la caída, el demandante se fracturó el húmero izquierdo, una lesión que le dejó como secuela dolor, así como una limitación de la extensión del codo.

    Aunque la Audiencia señala que montar a caballo es una actividad en sí misma peligrosa por tratarse de un animal que puede tener un comportamiento imprevisible, subraya que se trataba de una excursión guiada por una monitora que tenía la función de encabezar la marcha y velar por su normalidad.

    El tribunal considera que la orden súbita que dio la mujer fue "una negligencia puntual y concreta", sumada a la conducta descuidada de la víctima, que admitió en el juicio que no tuvo tiempo de acomodarse en la montura y agarrar las riendas que había soltado.

    La sentencia reconoce de esta manera que ambas partes contribuyeron al resultado de lesión en un 50 %, de manera que, del cálculo total de perjuicio causado, estimado en 31.272 euros, la guía deberá pagar la mitad.

     

     

    Fuente e imagen: diariodemallorca.es


     

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