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    Detenidos por estafar a las aseguradoras con accidentes y fallecimientos falsos de caballos

    NoticiasNoticias Hípicas Generaleslunes 22 junio 2015
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    La Guardia Civil, desarticuló hace unos días un grupo criminal organizado que se dedicaba a estafar a compañías aseguradoras simulando el fallecimiento de caballos de alta competición para así poder cobrar las indemnizaciones correspondientes.

    La operación ‘Picar 1’, como así se ha denominado, se ha desarrollado en las provincias de Sevilla, Granada y Bilbao y han sido detenidas un total de cuatro personas y otras seis han sido imputadas.

    Según ha informado Guardia Civil, las investigaciones fueron llevadas a cabo por el equipo de Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Jaén, tras recibir la denuncia de una compañía de seguros que había detectado algunas anomalías en las indemnizaciones a pólizas de animales.

    A raíz de la denuncia, se comprobó que dos titulares de explotaciones ganaderas equinas, una ubicada en Begíjar y otra en Baeza, parecían actuar de forma conjunta a la hora de manifestar unos accidentes que supuestamente justificaban el sacrificio de los equinos. Sin embargo, a lo largo de las investigaciones, se comprobó que dichos accidentes no habían ocurrido nunca, sino que estas actuaciones respondían a planes premeditados con el fin de poder solicitar indemnicaciones a las compañías aseguradoras por cuantías con un valor muy superior al que realmente tenían los caballos sacrificados.

    Para evitar ser descubiertos, los ahora detenidos cambiaron de nombre la titularidad de varios animales, a personas de su familia o confianza, para evitar levantar sospechas ante la evdiencia se ser propietarios de varios equinos que sufrían accidentes de forma reiterada.

    De esta manera, las compañías aseguradoras recibían reclamaciones de siniestros sin sospechar la verdadera relación de los animales con los titulares originales.

    Además, para rizar el rizo, todos estos accidentes y sacrificios necesitaron llevarse a cabo con la participación de veterinarios en el proceso, puesto que son los encargados de efectuar el reconocimiento facultativo. Sin embargo, estos profeisonales debieron dejar de lado muchas de las praxis habituales de su profesión, dado que decretaban la eutanasia del animal afectado, sin siquiera comprobar, mediante la lectura de su identificador electrónico, si se trataba del mismo caballo, que el supuesto titular le indicaba.

    En este sentido, Guardia Civil pudo comprobar la ausencia de fichas clínicas, donde consten los informes profesionales, informes que debían indicar las lesiones observadas por los veterinariosasí como los medios técnicos empleados por estos facultativos para detectar las mismas. Tampoco aparecieron en las investigaciones un seguimiento o documento en el que se registraran las actividades de comprobación de medidas para curar las lesiones de los caballos, antes de proceder la eutanasia de los animales.

    Además, los veterinarios extendían los pertinentes certificados de valoración de los équidos sacrificados, haciéndola muy por encima del valor de mercado e incluso del valor real que tiene el animal, que figuraban con un valor estimado entre 18.000 y 24.000 euros cuando el valor real nunca superaba los 3.000 euros.

    Entre todos los animales afectados en esta investigación, algunos han sido localizados aún vivos por la Guardia Civil, sin que jamás se hayan movido de la explotación en la que siempre han estado estabulados ya que los equinos realmente sacrificados eran diferentes y de menor valor a los que se decía que habían fallecido.

    Los responsables del grupo criminal realizaban las reclamaciones en diferentes zonas con la intención de que fueran diferentes juzgados los que entendían de sus causas, tratando de evitar cualquier sospecha, sobre la falsedad de sus reclamaciones, llegando a presentar una en Madrid.

    Las cuatro personas detenidas y las seis impurtadas son vecinos de las localidades de Jaén, Begíjar, Baeza, Cazorla y Navas de San Juan, y entre ellos figuran propietarios de establecimientos ecuestres, veterinarios, propietarios "de paja" de los caballos y conductores de vehículos que simulaban accidentes, fundamentalmente atropellos.

    Además, se ha podido comprobar que los centros ecuestres investigados, extendían facturas falsas a nombre de otras hípicas, las cuales reflejaban en facturas gastos de doma y manutención de caballos.

     

    Fuente: Teinteresa.es / Europa Press

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