Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    El caballo losino asegura su futuro gracias a la mayor demanda de esta raza para la equitación

    NoticiasNoticias sobre Bienestar del Caballomiércoles 25 noviembre 2015
    Compartir:

    El caballo losino empieza a dejar atrás poco a poco la amenaza de extinción. El esfuerzo por recuperar la única especie equina autóctona de la región de Burgos empieza a dar sus primeros frutos y aunque todavía son pocos los particulares que apuestan por incluir entre su ganadería algunos ejemplares de esta raza, su población se ha estabilizado.

    Pancorbo es el municipio que más ha apostado por la conservación de este equino. Desde hace años mantiene una cabaña en la que cría ejemplares en semilibertad, aunque el escaso atractivo que hasta hace poco tenía esta especie en el mercado ponía en riesgo la viabilidad del proyecto por el coste inasumible que representaba para las arcas de la localidad.

    Las subastas para deshacerse de lotes de caballos quedaban casi siempre desiertas y no quedaba más remedio que bajar el precio a cantidades ridículas, hasta el punto de que se llegaron a vender losinos por 50 euros, la mayoría con destino al matadero.

    La clave de su recuperación ha llegado gracias a que se ha puesto nuevamente de relieve su valor para vida útil (rutas ecuestres, equitación juvenil,...). La cría selectiva ha logrado mejorar la pureza de la raza (bajo supervisión genética de la Universidad Veterinaria de León) y ya solo se destinan a carne los ejemplares menos puros, que se venden por lotes, ya que los mejores empiezan a tener demanda en el mercado porque cada vez son más los pequeños ganaderos que se interesan por la especie, un paso fundamental para asegurar su preservación al margen de las administraciones.

    Anualmente se vende cerca de una treintena de cabezas, cifra similar a la de potros que se suman al grupo. «La gente se ha quitado la idea de que los losinos se regalan porque no valen nada. Antes cuando alguien quería un caballo le decían que viniera a Pancorbo que los dábamos gratis y eso lo único que hacía era devaluar aún más la raza», asegura el alcalde, Carlos Ortiz.

    En la reciente Feria del Pilar celebrada en la localidad se vendió un potro en 600 euros, un precio que es más del doble de lo que se pedía sin éxito hace apenas un par de años y que, sin embargo, Fernando, su nuevo dueño, no duda en calificar como «un regalo».

    Este burgalés aficionado a la equitación tiene ya cuatro losinos más en su finca, «porque son de aquí y tenemos que defender lo nuestro, que además tiene calidad», pero al ver trotar a Arbalato no se lo pensó. «Está ya listo para domar, se le ve que  tiene buena pisada, que está bien formado, que tiene la cabeza esbelta, poco pesada,...», destacaba para explicar porqué se decantó por este potro de cuatro años.

    Estabilizar la población ha permitido reducir costes y ahora las mil hectáreas de los Montes Obarenes son suficientes para suministrar alimento todo el año a las cerca de doscientas cabezas que pastan por las fincas, lo que ayuda a la sustentabilidad del proyecto.

    Pancorbo, además, ya no está solo en el proyecto de conservación del losino, un caballo ligado a la historia burgalesa desde tiempos inmemoriales. La insistencia del municipio ha encontrado eco en las administraciones y el Ayuntamiento recibe cerca de 18.000 euros anuales gracias al convenció firmado con Diputación, lo que ayuda a cubrir aproximadamente un tercio de los gastos totales que genera la cabaña de los Montes Obarenes.

    La fácil adaptación a cualquier tipo de terreno y clima convirtió durante siglos al caballo losino en una pieza cotizada, e incluso de otras regiones del país venían a la provincia para comprar ejemplares que posteriormente usaban en las tareas domésticas, pero la mecanización de las labores rurales le fue restando protagonismo y en las últimas décadas la especie llegó a estar al borde de la extinción con menos de medio centenar de ejemplares. Ahora, su futuro a medio plazo parece estar garantizado.

     

    Fuente e imagen: diariodeburgos.es

    Noticias
    Suscríbete al boletín