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    Reponen la medalla de bronce a Pilar Herrero del Campeonato de España de Ponis 2010

    NoticiasNoticias sobre Poni Clubmartes 11 enero 2011
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    La RFHE (Real Federación Hípica Española) deberá dar la medalla de bronce en la categoria "C" del Campeonato de España de Ponis 2010, a Pilar Herrero, la amazona corbobesa y a su poni "Barbi" después de la sentencia emitida por el Comité Español de Disciplina Deportiva (CEDD) por el recurso presentado por el madre d ela amazona, Fernando Herrero Fernández. El recurso fué rechazado por el Comité de Disciplina Deportiva de la RFHE, que consideró el asunto competencia del Comité de Apelación de la RFHE, mientras que éste había guardado silencio, lo que equivale a una desestimación, tal y como prevé el artículo 57 del Reglamento Disciplinario de la RFHE.

    La sentencia del Comité Español de Disciplina Deportiva critica el procedimiento seguido por los órganos federativos y por la presidenta del jurado en el campeonato y emplea el témino "indefensa" para valorar la situación en la que se encontró el recurrente durante el campeonato y en sus posteriores acciones ante la RFHE.

    Tras resaltar en su argumentación que “el artículo 33 del Reglamento Disciplinario de la Real Federación Hípica Española sólo admite que la reclamación contra la participación de jinetes o caballos se realice no más tarde de una hora antes de la señalada para el comienzo de la prueba”, la sentencia concluye diciendo que “todas las circunstancias concurrentes llevan necesariamente a la conclusión de que se impuso de plano una gravísima sanción sin garantía alguna para el sancionado, al cual se ha negado en las instancias federativas posteriores cualquier posibilidad de defenderse por lo que, atendiendo a tales circunstancias concurrentes, no cabe sino considerar que no se ha acreditado que la medición en que se basa la sanción impuesta se realizase con las garantías reglamentariamente exigidas, por lo que no hay fundamento fáctico alguna para considerar que el poni participó indebidamente”. Unas conclusiones que tal y como se expresa en el acuerdo final del comité, derivan en la devolución de la medalla de bronce obtenida a Pilar Herrero, y que de hecho suponen la ratificación de “Barbi” como poni “C”.

     

    La sentencia:

    En Madrid, a 17 de diciembre de 2010, se reúne el Comité Español de Disciplina Deportiva para resolver el recurso interpuesto por D. Fernando Herrero Fernández de Córdoba, en su propio nombre y derecho, contra la resolución presunta por silencio del Comité de Apelación de la Real Federación Hípica Española que se entiende desestimó el recurso interpuesto contra la resolución de la Presidenta del Jurado de Campo del Campeonato de España de Ponis 2010.

    ANTECEDENTES DE HECHO

    Primero.- Durante el Campeonato de España de Ponis 2010, celebrado el pasado mes de junio de 2010, la Presidenta del Jurado de Campo acordó, a petición de Doña Itziar Villanueva Juncal, madre de una amazona, que se procediese a medir al poni “Barbi”, montado por la amazona Pilar Herrero Rubio, que se había clasificado entre los tres primeros en la primera fase de la prueba, asegurándose así, como mínimo, una medalla de bronce en la competición.

    Segundo.- Tras llevar a cabo la medición, a lo largo de casi una hora, el veterinario Sr. García Barona expidió un certificado con la altura de 142,5 centímetros, altura que superaba en medio centímetro los 142 permitidos, por lo que la Presidenta del Jurado de Campo acordó la descalificación del poni y convocó a los participantes clasificados en cuarto lugar para celebrar el desempate y conceder, como así se hizo, la medalla de bronce al vencedor de entre ellos. El veterinario hace constar en su informe obrante en el expediente que reseñó la medición en el LIC, como establece el Reglamento.

    Tercero.- Doña María José Ventaja Aragón, madre de otro jinete, y otros cinco participantes –entre ellos, D.Fernando Herrero Fernández de Córdoba- solicitaron mediante escrito del 27 de junio a la Presidenta del Jurado y al Comité Organizador se procediese a la medición de todos los ponis categoría “C”, alegando principalmente irregularidades cometidas en la medición del poni “Barbi”, en concreto la presencia de hasta ocho personas durante su realización. La Presidenta del Jurado de Campo desestimó esta petición, el mismo día 27 de junio, concediendo recurso ante el Comité de Disciplina Deportiva de la Real Federación Hípica Española.

    Cuarto.- Contra la decisión denegatoria de la Presidenta y la consiguiente confirmación de la descalificación del poni “Barbi”, interpuso recurso ante el Comité de Disciplina Deportiva de la Real Federación Hípica Española, D. Fernando Herrero Fernández de Córdoba el 8 de julio de 2010, recurso que fue resuelto el 6 de septiembre mediante una resolución comunicada por el Secretario del referido Comité que se limitaba a decir:

    “… le comunicamos que después del análisis de toda la información obrante en poder de este Comité, que:

    -         De un lado, no ha sido apreciado ni en los miembros del Jurado ni en el (sic) de los miembros de la Comisión Veterinaria, comportamiento alguno susceptible de ser encajado en los tipos disciplinarios deportivos que recoge el correspondiente Reglamento Disciplinario de la RFHE.

    -         Y de otro, en relación con la materia objeto de su recurso, no se encuentra que las competencias del Comité de Disciplina la de revisar las decisiones deportivas adoptadas por los miembros del Jurado de Campo, siendo en todo caso estas susceptibles de recurso ante el Comité de Apelación de la RFHE, de acuerdo con el contenido del artículo 37 del Reglamento Disciplinario de la Federación”.

    Quinto.- En consecuencia, D. Fernando Herrero Fernández de Córdoba dirigió su recurso al Comité de Apelación de la Real Federación Hípica Española, lo que hizo mediante escrito fechado el 7 de septiembre de 2010.

    Sexto.- No habiendo obtenido resolución expresa por parte del Comité de Apelación, D. Fernando Herrero Fernández de Córdoba interpuso recurso ante este COMITÉ ESPAÑOL DE DISCIPLINA DEPORTIVA, mediante escrito fechado el 27 de octubre de 2010, que tuvo su entrada el 3 de noviembre previamente registrado en la Junta de Andalucía el 28 de octubre, recurso al que se ha dado la tramitación reglamentaria, reclamado el expediente y el correspondiente informe federativo y concediendo finalmente audiencia al recurrente, que ha formulado sus alegaciones finales por escrito, con entrada el 26 de noviembre, así como a D. Enrique Martínez de Vallejo y Fuster, titular del poni que obtuvo la medalla de bronce tras la descalificación del recurrente, quien ha formulado asimismo sus alegaciones mediante e-mail recibido el 14 de diciembre de 2010.

    FUNDAMENTOS DE DERECHO

    PRIMERO. El informe federativo suscita una primera cuestión previa que afecta a la eventual incompetencia de este COMITÉ ESPAÑOL DE DISCIPLINA DEPORTIVA para conocer el recurso interpuesto, cuestión que estriba en el carácter no disciplinario de la cuestión planteada. Este COMITÉ no puede compartir que la decisión de la Presidenta del Jurado de Campo fuese una decisión meramente competitiva, relativa a la organización de la competición, en que ella se limitase a hacer uso de la autorización contenida en el artículo 4.18 del Reglamento de Ponis, acordando una medición del poni durante la competición. Y no puede compartir este criterio pues queda acreditado en el expediente que la medición no se acordó durante la competición por estimación de la Presidenta del Jurado o del Delegado Federativo –como tal artículo requiere-, sino que se acordó por denuncia de un participante y cuando la primera fase de la competición ya se había celebrado, habiendo obtenido el poni “Barbi” su clasificación entre los tres primeros participantes, lo que le aseguraba, al menos, la medalla de bronce.

    Pues bien, el artículo 33 del Reglamento Disciplinario de la Real Federación Hípica Española sólo admite que la reclamación contra la participación de jinetes o caballos se realice “no más tarde de una hora antes de la señalada para el comienzo de la prueba”. Puesto que, en este caso, no se respetó dicho plazo, sólo cabe entender que la Presidenta admitió la denuncia como si se tratase de la denuncia de una infracción comita por indebida participación del caballo o incumplimiento de las normas de obtención de licencia o inscripción y que la decisión descalificatoria era propiamente una sanción, pues sólo así cabría entender que se acordarse la descalificación de un caballo que ya había terminado su participación en la primera fase y obtenido un resultado que le acreditaba para disputar los tres primeros puestos en la competición.

    SEGUNDO. El recurso ha sido interpuesto dentro de plazo. El recurrente presentó su recurso ante el Comité de Apelación federativo el 7 de septiembre de 2010. El artículo 57 del Reglamento Disciplinario de la Real Federación Hípica Española establece que “en todo caso y sin que ello suponga la exención del deber de dictar resolución expresa, transcurridos treinta días hábiles sin que se haya dictado y notificado la resolución del recurso interpuesto, se entenderá que ésta ha sido desestimado, quedando expedita la vía procedente”, precepto que textualmente reproduce lo dispuesto en el párrafo segundo del artículo 57 del Real Decreto 1591/1992, de 23 de diciembre, sobre disciplina deportiva.

    Quiere ello decir que el 13 de octubre de 2010, el recurso interpuesto ante el Comité de Apelación federativo se entendió desestimado por silencio y se abrió el plazo de quince días previsto para interponer recurso ante este COMITÉ ESPAÑOL DE DISCIPLINA DEPORTIVA, plazo que vencía el 30 de octubre, por lo que el recurso, registrado a efectos administrativos en la Junta de Andalucía el 28 de octubre, ha sido interpuesto dentro de plazo.

    TERCERO. Como en el fundamento primero hemos anunciado, la extraña tramitación de la decisión originaria de que trae causa este recurso, obliga a considerar que se trata de una sanción encubierta. La regulación que se contiene en los artículos 31 y siguientes del Reglamento Disciplinario de la Real Federación Hípica Española es un tanto confusa, pues parece regular, dentro del procedimiento ordinario, la tramitación de cuestiones meramente competitivas y cuestiones propiamente disciplinarias. Así, en efecto, el artículo 37 establece que cualquier reclamación (lo que incluye, según el artículo 33, reclamaciones contra la participación de jinetes o caballos, o reclamaciones sobre obstáculos y clasificaciones, entre otras) sean resueltas en primera instancia por el Presidente del Jurado de Campo, el que luego remitirá lo resuelto al Comité de Disciplina Deportiva, órgano al que no se atribuye en este caso actuación alguna salvo la de recibir las actuaciones, mientras que la resolución del Presidente del Jurado de Campo puede ser recurrida ante el Comité de Apelación. Este fue el procedimiento sugerido por la resolución del Comité de Disciplina en este caso.

    Sin embargo, resulta claro que este mismo procedimiento parece ser el que ha de seguirse para la imposición de sanciones, ya que el artículo 33 prevé, en idénticos términos, la tramitación de reclamaciones por “irregularidades o incidentes”, de lo que hemos de deducir que también en este caso la decisión sancionadora inicial corresponde al Presidente del Jurado de Campo, que el Comité de Disciplina sólo actúa como órgano de tramitación y que, contra aquella decisión, cabe recurso ante el Comité de Apelación.

    CUARTO. Pues bien, tal y como venimos señalando, en el presente caso la primera fase de la competición había ya terminado y el poni “Barbi” había obtenido virtualmente al menos la medalla de bronce, cuando la denuncia de otra participante da lugar a que la Presidente del Jurado ordene una nueva medición, a pesar de que el ponía tenía en debida regla su Certificado Oficial de Medición y a pesar de que había participado previamente en otras pruebas de la misma competición, sin que la Presidenta del Jurado hubiese estimado necesaria una nueva medición. Tampoco cabe admitir que se tratase de una reclamación previa contra la participación de las previstas por el artículo 33 a), ya que estas sólo pueden hacerse una hora antes del comienzo de la prueba.

    La conclusión no puede ser otra sino que la denuncia de otro participante se tramitó como denuncia de una presunta infracción, dando lugar a la actuación probatoria solicitada por la Presidenta del Jurado de Campo y una decisión sancionadora inmediata consistente en la descalificación, pues no de otro modo puede considerarse la decisión de privar de su clasificación a un caballo y una amazona que ya habían competido y obtenido tal resultado.

    A partir de esta decisión, la indefensión del recurrente ha sido manifiesta. Él y otros cinco participantes reclamaron contra la medición realizada por haber estado presentes hasta ocho personas; tal reclamación ni se admite ni se somete a comprobación alguna: la medición efectuada no se incorpora al LIC, lo que resulta antirreglamentario, sin acarrear consecuencia alguna; el Comité de Disciplina, tras dos meses, en lugar de remitir el recurso al órgano de la misma Federación que estimaba competente para resolverlo, indica al recurrente que interponga él nuevamente el recurso, lo que hace sin obtener resolución expresa alguna.

    Todas las circunstancias concurrentes llevan necesariamente a la conclusión de que se impuso de plano una gravísima sanción sin garantía alguna para el sancionado, al cual se ha negado en las instancias federativas posteriores cualquier posibilidad de defenderse por lo que, atendiendo a tales circunstancias concurrentes, no cabe sino considerar que no se ha acreditado que la medición en que se basa la sanción impuesta se realizase con las garantías reglamentariamente exigidas, por lo que no hay fundamento fáctico alguna para considerar que el poni participó indebidamente y por ello, la sanción impuesta debe ser revocada y dejada sin efecto alguno, reponiendo al poni “Barbi” en la medalla de bronce que virtualmente y como mínimo, obtuvo en la competición.

    En consecuencia, este COMITÉ ESPAÑOL DE DISCIPLINA DEPORTIVA

     ACUERDA estimar el recurso interpuesto por D. Fernando Herrero Fernández de Córdoba, en su propio nombre y derecho, contra la resolución presunta por silencio del Comité de Apelación de la Real Federación Hípica Española que se entiende desestimó el recurso interpuesto contra la resolución de la Presidenta del Jurado de Campo del Campeonato de España de ponis 2010, revocando y dejando sin efecto alguno la sanción de descalificación del poni “Barbi” y reponiéndole en la medalla de bronce obtenida en la referida competición.

    La presente resolución es definitiva en la vía administrativa y contra ella cabe interponer recurso potestativo de reposición ante este COMITÉ ESPAÑOL DE DISCIPLINA DEPORTIVA en el plazo de un mes desde su notificación, o recurso contencioso-administrativo ante el Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo con sede en Madrid, en el plazo de dos meses desde su notificación.
     

    Y así es como queda hasta el momento la resolución del Campeonato de España de Ponis 2010.

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