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    Un caballo se desboca en Córdoba

    NoticiasNoticias sobre Bienestar del Caballomiércoles 17 agosto 2011
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    Todos los papeles en regla y ninguna imprudencia a simple vista. La Policía Local ha investigado todos los detalles del aparatoso accidente sin víctimas que el pasado lunes provocó por la Judería un caballo de tiro que se desbocó de forma imprevista y atravesó algunas de las calles más estrechas del casco histórico. El resultado es que no hay indicios que permitan pensar en una posible imprudencia del propietario, que por otra parte tenía toda la documentación en regla, tanto la suya como la del animal, siempre de acuerdo con la ordenanza municipal sobre este tipo de vehículos.

    La concejala de Seguridad y Tráfico del Ayuntamiento de Córdoba, Ana Tamayo, explicó que según las indagaciones de la Policía Local, el hecho sucedió de forma fortuita. El animal, enganchado a su correspondiente carruaje, aguardaba en la calle Torrijos la llegada de clientes entre los visitantes. Su dueño no se encontraba en ese momento encima del coche, aunque permanecía a su lado.

    El desencadenante del suceso fue el tránsito de un camión junto al caballo. El ruido del motor asustó al animal y provocó que se desbocara, con el resultado ya conocido: 500 metros de carrera descontrolada por la Judería, a esas horas con notable afluencia turística, hasta detenerse en la calle Cardenal Salazar, y milagrosamente sin causar víctimas.

    Ana Tamayo explicó que la Policía Local tomó declaración tanto al cochero como a los propietarios de los vehículos dañados en la carrera del animal (un coche de caballos, un taxi y un vehículo particular estacionados entre Torrijos y Amador de los Ríos). De los desperfectos ocasionados en el trayecto del caballo se hará cargo el seguro de responsabilidad civil contratado por el propietario del caballo y del coche, confirmó Ana Tamayo.

    La Policía Local pudo constatar que el propietario disponía de la licencia municipal necesaria para este tipo de transporte y que también el animal había pasado las revisiones veterinarias pertinentes que exige la ordenanza municipal.

    La competencia para el control de estos vehículos para turistas la tiene el Ayuntamiento de Córdoba, que la ejerce a través de una ordenanza publicada en junio del año 2008, y que regula distintos aspectos, desde la vestimenta y el aspecto que deben tener los coches hasta las tarifas que se deben ofrecer y el recorrido.

    Junto al coche

    El texto establece con toda claridad determinadas normas para garantizar la seguridad con este tipo de transporte. Una de ellas, la contenida en el artículo 19, punto b, especifica claramente que «está prohibido a los conductores de carruajes separarse de sus coches mientras éstos se hallen enganchados a las caballerías en la vía pública». También indica que las caballerías deberán encontrarse debidamente amarradas y en condiciones de seguridad. La Policía Local no ha encontrado que el propietario se hubiese separado del coche.

    Los dueños están obligados a tener un seguro de responsabilidad civil que se haga cargo de los daños que causen los vehículos, y que en casos como éste será el que asuma el coste de las reparaciones necesarias. También se insiste en que los caballos tengan las características físicas adecuadas en aspectos como «robustez, fuerza y agilidad necesarias» y prohíbe expresamente prestar servicio con animales dañados.

    Los caballos tendrán que pasar de forma periódica revisiones veterinarias que acrediten su buen estado de salud para tirar de los coches en los que montan los turistas por el casco histórico. Según Ana Tamayo, el animal que se desbocó cumplía todos los requisitos, con lo que lo sucedido responde a un incidente completamente fortuito que al menos se saldó sin daños personales.

     

     

    Fuente: abc.es

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