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    Un poni atropellado yace en el lugar del accidente durante más de día y medio

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    A mediodía del domingo fue retirado el cadáver del poni que el sábado por la noche fue atropellado por un vehículo en la N-120 y abandonado con vida en la cuesta de La Degollada, término municipal de Alesanco, entre Nájera y Santo Domingo, en La Rioja. Lamentablemente, tuvo que ser sacrificado al día siguiente.

    El suceso, según el documento oficial de la Guardia Civil ocurrió a las 23.45 horas del pasado día 8 a la altura del kilómetro 35,600 de la carretera N-120 (Logroño-Vigo), término municipal de Alesanco (La Rioja), con el atropello de un poni por parte de un turismo.

    A fecha 10 de marzo el animal todavía se encontraba con un hilo de vida en el mismo lugar del accidente, y sin que se hubiera podido identificar su propietario.

    El suceso le fue comunicado al alcalde, José Antonio Reinares el mismo sábado a medianoche, acercándose el primer edil al lugar del suceso para ver al animal, que estaba acompañado por otro poni que no había sufrido ningún daño. Ambos animales habían sido atados con una cuerda por los agentes.

    Sin embargo, no fue hasta el lunes cuando el alcalde volvió de nuevo al lugar, tras recibir por fax el mencionado documento de la Guardia Civil instándola a que retirara al animal mal herido por ser responsabilidad del Ayuntamiento.

    Al acudir el alcalde, tan solo permanecía en el lugar el poni atropellado ya que del otro caballo se desconnocía su paradero.

    El animal herido había pasado día y medio abandonado sin que la Guardia Civil ni servicio alguno le atendiera. No hubo ni siquiera comunicación alguna al Seprona ni al SOS 112 del Gobierno riojano.

    Una veterinaria de la Consejería de Salud acompañó el lunes al alcalde de Alesanco, dio agua al poni (el animal bebió nueve litros), pero tras comprobar el estado en que se encontraba el animal, un segundo veterinario acordó su sacrificio inmediato para evitar más sufrimiento. El poni, tirado en el suelo, tenía las patas muy dañadas.

    Finalmente, el martes acudió un camión con grúa de la empresa Grainsa, contratado por el Ayuntamiento, para retirar el cadáver del poni, en presencia de agentes de la Agrupación de Tráfico.

    Por desgracia, se trata del segundo caso del que nos hacemos eco en poco tiempo en el que las administraciones no responden ante estos sucesos con la celeridad necesaria para evitar un prolongado e innecesario sufrimiento a equinos atropellados.

     

     

    Fuente: larioja.com

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