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    Yeguada Vademar - Pura Raza Española en Mallorca

    ArtículoProductos y Servicios Equinosmiércoles 30 julio 2014
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    En un entorno privilegiado de Mallorca y con vistas a la Sierra de Tramuntana, Toni Mulet está al frente de la Yeguada Vademar, formada por caballos de Pura Raza Española (PRE) en 1996 a partir de la yegua Lancera.

    Actualmente la gandería cuenta con 18 animales de los cuales el semental Fer-Cartucho es la base de la yeguada. Se trata de un caballo en el que Mulet concentra todas las esperanzas de poder mejorar la línea genética de sus equinos.

    Fer-Cartucho lleva en sus venas sangre campeona tras quedar subcampeón de Mallorca en un concurso celebrado en el hipódromo de Son Pardo en Palma. Sus padres, Mañoso II y Elegida XIX, son muy conocidos en el mundo ecuestre y forman parte de la Yeguada Ferrero, que ha triunfado en España y que pertenece al Grupo FER.

    Pero Mulet no lanza cohetes aún puesto que «es difícil saber si un caballo es o no ganador, pero eso es lo emocionante de este mundo, ya que genéticamente puedes tener un caballo campeón pero no ser válido por fuera o que no sea bueno en los movimientos».

    Hoy en día muchos ganaderos, sobre todo los grandes criadores, recurren a técnicas de inseminación artificial para crear buenos productos para sus yeguadas. «Si tienes una yegua que compite bien y no quieres que su nivel decaiga por culpa de un embarazo, puedes extraerle un óvulo e introducírselo a otra yegua para que tenga ella el potro. Son como madres de alquiler», indica Mulet.

    Precisamente, una de las armas que usan los ganaderos es la genética. «Cuanto más profundo sea el conocimiento que se tenga sobre los familiares del caballo, más sencillo es fijar las características del equino», comenta Juan Ramón, juez de caballos de PRE.

    Pero una yeguada no puede depender únicamente de la genética, también es muy importante la labor conjunta de todos los empleados de la ganadería. «El trabajo que realizan los pequeños ganaderos como Toni, tiene mucho mérito», destaca Daniel, presentador de la Yeguada Centurión de Segovia, quien añade que «en Vademar todo se hace con mucho corazón. Toni ha hecho un esfuerzo muy grande por convertir a Fer-Cartucho en un campeón». Mulet reconoce que para él, sus caballos son lo primero. «Si un equino no está al 100% para participar en un concurso, no se lleva, su salud es lo primero», advierte el ganadero.

    Toda la Yeguada Vademar se compone de Pura Raza Española (PRE). En esta raza, a diferencia de otras, sólo pueden cruzarse ejemplares entre ellos, es decir, las líneas son cerradas. «El nivel de los equinos españoles está por detrás de los europeos debido a que sólo se pueden cruzar entre caballos españoles», explica Mulet.

    Aun así, el nivel español ha mejorado mucho en los últimos años. De hecho, Mallorca se ha convertido en un bastión potente a nivel nacional pues en las últimas décadas ha aumentado el número de ganaderos de caballos PRE.

    El Pura Raza Española tiene unas características concretas que lo hacen único. «Todo equino PRE siempre es muy bello, muy noble y con una gran mecánica», detalla Daniel, y añade que, «históricamente siempre ha sido un caballo de reyes. No era el más fuerte, pero sí el más bonito».

    Además, el caballo español es muy versátil. «El Pura Raza Española es el equino más polifacético que hay, ya que sirve para la doma, la doma vaquera, el enganche, para el salto y para las labores del campo», explica Mulet.

    Se suele rapar el cuello de las yeguas, dejando el flequillo al gusto de los ganaderos, por cuestiones de higiene, ya que así se evitar garrapatas y otros parásitos. Así, se rapa el nacimiento de la cola hasta un poco más abajo de sus partes íntimas. Para diferenciar machos y hembras, también sirve fijarse en la marca del hierro: las yeguas la levan en la derecha y los machos en la izquierda.

    En los últimos años, el caballo español se ha ido revalorizando. Eso sí, el valor de cada equino es subjetivo, ya que un caballo campeón puede costar entre 30.000 y 300.000 euros, aunque se ha llegado a pagar hasta 800.000 euros.

    Los Pura Raza Española pueden participar en los llamados concursos morfológicos y funcionales en los que no sólo se valora la belleza del equino sino también la calidad de los movimientos. «Gracias a estos concursos se ha conseguido el objetivo inicial, los ganaderos saben qué aspectos debe mejorar su equino y se ha potenciado mucho el caballo español en todo el mundo», puntualiza el juez.

    Este tipo de concursos exige a los caballos una preparación previa. En la Yeguada Vademar, el encargado de entrenar a los animales es Carlos Zurera, un joven de 15 años que lleva tres preparando a los caballos. «Hay que entrenar a los equinos de forma suave para que no se lesionen. Con el tiempo, se va aumentando la intensidad».

    Cada animal entrena una hora y los ejercicios varían en función del aspecto que se quiera mejorar. Además, estos se realizan para mejorar los puntos débiles que se hayan obtenido en la prueba funcional. «Se debe trabajar mucho la elasticidad, la musculatura y los movimientos del caballo», asegura Zurera, quien concluye que lo bonito de entrenar es que «tarde o temprano se ven unos resultados».



    Fuente e imagen elmundo.es / C.FORTEZA

     

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