Todas las categorías
    • Todas las categorías
    • Caballos
    • Transportes
    • Accesorios
    • Servicios
    • Mascotas
    • Propiedades
    Please select a location from the drop-down list

    Antonio Campos Peña - Caballo Anglo-árabe

    ArtículoHistoria - Razasmiércoles 15 octubre 2014
    Compartir:

    Antonio Campos Peña aprendió desde muy joven, si no una de las primeras lecciones sobre el mundo ecuestre que interiorizó, hasta dónde es capaz de llegar la fortaleza y resistencia del caballo anglo-árabe. Fue en el campo, en la finca ubicada en las marismas del Guadalquivir donde este hijo de Coria del Río, Sevilla, se crió.

    Las labores del campo son duras y tediosas aunque esta raza parecía ser la que mejor aguantaba las jornadas de trabajo. Así nació la relación y la pasión por estos equinos de Campos Peña, quien, años después, se encarga de presidir la inauguración oficial de la Gran Semana del Caballo Anglo-árabe que cada año tiene lugar en Sevilla a finales de septiembre.

    Lo hace en calidad de Presidente de la Asociación Española de Criadores de Caballos Anglo-árabes (Aeccaá) desde hace 19 años, los mismos que tiene la entidad y que se encuentra ligada a la Confederación Internacional del Anglo-árabe (CIAA) y que nació con vocación de servicio a propietarios y ganaderos de esta raza equina y que cuenta en la actualidad con más de mil socios.

    Una de las primeras cuestiones que aclara Campos es que, oficialmente, el anglo-árabe es el caballo más antiguo de España, ya que aparece en el primer tomo de registro de equinos que se realizó en 1884, mientras el pura raza española no lo hace hasta 1913.

    Los anglo-árabes pueden presumir de logros deportivos en varias disciplinas hípicas. Y es que su pasado como caballo de trabajo en el medio rural no es lo único de lo que pueden presumir. Estos caballos han acompañado la Historia de la Humanidad a la vez que han aportado su granito de arena como medio de transporte y comunicación, además de instrumento de guerra. Sin embargo, como ha sucedido con numerosas razas equinas, con la mecanización del campo, estos caballos se usan predominantemente para el deporte, el ocio, la equinoterapia y las escuelas de formación.

    Antonio Campos Peña considera que para favorecer el desarrollo del sector "una de las claves está en que el Gobierno incluya como materia extraescolar en la educación la hípica". Claro que para que este objetivo se cumpla, primero deben ponerse de acuerdo los ministerios de Educación y de Agricultura, que ostentan las competencias.

    Trasladar la hípica a la educación de base representa sólo una porción de todo el peso que puede llegar a tener la industria hípica para el país. Campos se basa en cifras. En Francia el sector crece en torno a un 3-4% anual y hay casi un millón de federados mientras que en España apenas son 50.000.

    La organización de campeonatos podría ser una gran fuente de ingresos pues, como suele comentarse, a los jinetes extranjeros les atrae competir en nuestro país, sobre todo por las condiciones meteorológicas. Tanto tendría que ver el sol que, en este sentido, Campos apunta que la Gran Semana Anglo-árabe debe su éxito, en parte, a las condiciones en que se encuentran en este momento del año las instalaciones del Real Club Pineda.

    La asociación que preside actúa en este evento como comité organizador. Una labor que la Aeccaá ha desarrollado en varias ocasiones recientemente para recuperar pruebas para el circuito de competición nacional. Otra de las reclamaciones que hace Campos al Gobierno y las instituciones competentes.

    "Ojalá dejemos de comprar caballos fuera, siendo los nuestros mejores y ojalá nuestros jinetes no sigan marchándose para sumar puntos en el extranjero". Estos profesionales, según el presidente de la asociación hípica, deben ser atendidos y respetados y, del mismo modo que hay que revitalizar la producción y mejorar la selección de ejemplares para incentivar la exportación sobre la importación, también se debería sumar esfuerzos para que los torneos se celebren en territorio nacional para apoyar las trayectorias de los jinetes españoles.

    La provincia de Normandía junto a la de Sevilla son potencias en cría de caballos a nivel europeo, pero en el caso de la segunda eso no se traduce en excelencia deportiva o mayor crecimiento económico por falta de inversión y coordinación por parte de las instituciones competentes. "No tiene sentido ser potencia mundial en la cría de caballos y no serlo en lo demás. Está todo por hacer", sentencia.

    La riqueza y el impulso que daría al sector aumentar el número de centros formativos debe ir unida a la selección rigurosa de los ejemplares para su comercialización y al escrutinio vinculado a la competición y al aumento de pruebas nacionales para que los jinetes se formen y clasifiquen para los torneos internacionales de máximo nivel.

    Ya como apunte final, Campos recalca que "en España falta cultura del poni. Es el desconocimiento lo que mantiene al ser humano distanciado del caballo, cuando siempre estuvieron unidos".

     

    Contenido relacionado:

    Antonio Campos - Asociación Española de Criadores de Caballos Anglo-árabes (AECCAá)

     

    Fuente e imagen: diariodesevilla.es

    Artículos
    Suscríbete al boletín